En el fútbol, la preparación es tan importante como el juego en sí. Pero si hay algo que todo futbolista teme, es una lesión que lo deje fuera de juego. Para ello, preparar el cuerpo antes de jugar es fundamental para mejorar el rendimiento y, sobre todo, para evitar lesiones que pueden apartar del campo a un jugador durante semanas o incluso meses.
Conscientes de ello, los jugadores del CD Leganés, junto a su patrocinador Nara Seguros, han querido compartir las claves de una rutina efectiva para mejorar el rendimiento y reducir el riesgo de lesiones musculares y articulares.
La clave: activar el cuerpo antes de jugar
El objetivo de un calentamiento es preparar al cuerpo para la intensidad del partido. Esto implica aumentar la temperatura corporal, mejorar la movilidad articular y activar los grupos musculares. Según los jugadores del Leganés, la rutina ideal debe seguir una progresión lógica:
Movilidad y activación muscular: empezar con ejercicios de movilidad articular en caderas, tobillos y rodillas es esencial para preparar el cuerpo. Movimientos como círculos de cadera, rotaciones de tobillos y balanceos de piernas activan las articulaciones. Para despertar los músculos, se pueden incluir sentadillas o ejercicios con bandas elásticas.
Ejercicios dinámicos: una vez activado el cuerpo, llega el momento de incorporar desplazamientos como skipping, cambios de dirección y saltos para mejorar la coordinación y la reacción. Este tipo de ejercicios son imprescindibles para prevenir lesiones en los isquiotibiales o los gemelos, que son zonas especialmente sensibles en el fútbol.
Trabajo con balón: finalizar el calentamiento con ejercicios de conducción, pases y desplazamientos cortos ayuda a conectar cuerpo y mente antes de empezar a jugar.
Más allá del calentamiento: otros hábitos clave para evitar lesiones
Pero no todo se reduce al calentamiento. Para prevenir lesiones y rendir al máximo, es fundamental adoptar un enfoque integral. Los jugadores del Leganés también destacan la importancia de combinar una preparación física, con el descanso y hábitos saludables. Mantenerse bien hidratado evita calambres y mejora la recuperación muscular, mientras que un sueño de calidad permite que el cuerpo se regenere y reduzca la fatiga.
La alimentación también juega un papel importante. Consumir los nutrientes adecuados, especialmente proteínas y carbohidratos, garantiza la energía necesaria para afrontar los 90 minutos sin riesgo de sobrecarga. Además, escuchar al cuerpo y respetar los tiempos de recuperación es esencial para evitar lesiones a largo plazo.
Según Sergio González, jugador del Leganés, “un buen calentamiento marca la diferencia en el campo. Si lo haces rápido o mal, tu cuerpo lo nota y el riesgo de lesión aumenta. Dedicar unos minutos a activarte bien te puede ahorrar muchos problemas después. Pero no solo es cuestión de calentar, también influye cómo te cuidas fuera del campo: una buena alimentación, hidratación y descanso son clave para rendir al máximo y evitar sustos».