El cementerio de Beira será, hasta el 17 de julio, objeto de una intervención arqueológica para determinar la localización de una de las fosas donde fueron enterradas víctimas de la represión franquista. El alcalde, José Luis Fernández Mouriño, y la diputada de Dereitos Civís de la Diputación de A Coruña, Soledad Agra, participaron en la jornada de inicio de estos trabajos, que cuentan con la financiación del ente provincial y serán coordinados por el grupo de investigación Histagra (USC-CISPAC). Al arranque asistió también el presidente de la Cultura Aberta Carral, Lois Anxo Ferreiro.
Durante su intervención, el regidor señaló la importancia de este tipo de proyectos, «que permiten seguir avanzando no coñecemento da nosa historia e preservar a memoria de Carral, sempre desde o máximo respecto ás vítimas e aos seus familiares».
La realización de esta cata llega después de una investigación histórica que ha permitido saber más sobre la represión ejercida en la zona, así como sobre la evolución y transformación del espacio del cementerio desde el año 1936. Hasta el momento, tal y como se refleja en el estudio, está documentado el asesinato y enterramiento de como mínimo 18 personas en varias fosas localizadas en la parroquia. Con todo, como se indica, la cifra de víctimas podría ser superior. La elaboración de esta investigación corrió a cargo de Histagra en colaboración con Cultura Aberta de Carral.
Según el estudio, el camposanto cuenta con dos fosas. Una de ellas se encuentra parcialmente destruida, mientras que la otra no está localizada. El proyecto engloba, no solo la propia investigación y cata arqueológica, sino también la divulgación social y académica de estos trabajos. En función de los resultados obtenidos, se iniciaría una segunda fase en la que se abriría la fosa y se examinarían los restos hallados.
Esta intervención está encuadrada dentro del convenio suscrito entre la Diputación de A Coruña y la Universidade de Santiago de Compostela. Además de la actuación de Carral, el programa incluirá labores arqueológicas y forenses similares en Serantes (Ferrol) y Boisaca (Santiago de Compostela). El acuerdo cuenta con una inversión de 150.000 euros procedentes de fondos provinciales.













