La política de vivienda en Galicia da un nuevo paso con la llegada de una inyección económica clave. El territorio gallego recibirá una partida total de 10,2 millones de euros que se destinarán de forma exclusiva a las áreas declaradas oficialmente como zonas de mercado residencial tensionado: las ciudades de A Coruña y Santiago de Compostela.
Fondos estatales para contener los precios del alquiler
Esta asignación económica extraordinaria tiene como objetivo principal aliviar la fuerte presión que sufren los mercados de alquiler en los principales núcleos urbanos gallegos. Los fondos permitirán a los ayuntamientos y administraciones competentes impulsar medidas correctoras, fomentar la oferta de vivienda pública protegida y desplegar herramientas eficaces de contención de precios en aquellos barrios donde el acceso a una vivienda digna se ha vuelto más complejo para los ciudadanos.
El impacto en A Coruña y Santiago de Compostela
Ambas ciudades se convirtieron en pioneras dentro de la comunidad autónoma al tramitar e implementar la declaración de zona tensionada al amparo de la normativa estatal. Con esta nueva inyección de más de 10 millones de euros, los consistorios dispondrán de músculo financiero adicional para la adquisición de inmuebles destinados a alquiler social, la rehabilitación de patrimonio público y el desarrollo de ayudas directas a la emancipación juvenil y a las familias más vulnerables.
La medida busca duplicar el alcance inicial previsto en los planes de actuación municipal, abriendo un nuevo escenario en la gestión urbanística y social de las dos principales capitales gallegas afectadas por la escalada de los precios inmobiliarios.










