La polémica por los disturbios registrados en la plaza de María Pita, en A Coruña, ha abierto un nuevo frente político y policial. JUPOL, sindicato mayoritario de la Policía Nacional según la organización, exige la dimisión inmediata del delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, al considerar que la planificación del dispositivo de seguridad puso en riesgo la integridad física de los agentes.
El sindicato cuestiona que coincidieran en el mismo espacio una manifestación de protesta contra un acto político y el mitin que se celebraba en la plaza coruñesa. A juicio de JUPOL, la falta de separación efectiva entre ambas convocatorias generó un escenario de tensión que debía haberse previsto y gestionado con mayores garantías de seguridad.
Los disturbios incluyeron, según el comunicado de la organización policial, lanzamiento de objetos, enfrentamientos y cargas policiales. JUPOL considera que estos incidentes evidencian deficiencias en la planificación y reclama explicaciones sobre los criterios utilizados para organizar el dispositivo.
JUPOL cuestiona la planificación del dispositivo policial
La organización sostiene que la coincidencia de las concentraciones en un mismo lugar elevaba el riesgo de enfrentamientos y que las autoridades debían haber adoptado medidas preventivas para evitar situaciones de peligro.
En su denuncia, el sindicato apunta también a la dimensión del operativo, la previsión de los riesgos y la claridad de las instrucciones recibidas por los agentes desplegados en María Pita. JUPOL considera que los policías no deben asumir sobre el terreno las consecuencias de una planificación que, a su entender, no tuvo en cuenta suficientemente el nivel de conflictividad previsto.
La organización pone el foco especialmente en la actuación de las Unidades de Intervención Policial (UIP), cuyos efectivos tuvieron que intervenir para contener los disturbios y tratar de evitar que los enfrentamientos se extendieran.
El sindicato reclama una investigación y responsabilidades
Además de pedir la dimisión de Pedro Blanco, JUPOL solicita una investigación exhaustiva sobre la autorización y organización de las convocatorias, la evaluación previa de los riesgos y los criterios empleados para dimensionar el dispositivo policial.
También reclama revisar las instrucciones operativas y la cadena de decisiones para esclarecer si los responsables del operativo dispusieron de información suficiente y de órdenes claras para afrontar los incidentes.
El sindicato pide que futuras convocatorias con riesgo de enfrentamiento cuenten con medidas de separación entre grupos, recursos adecuados y garantías de protección para los agentes.
JUPOL defiende que el derecho de manifestación debe ser compatible con la seguridad de los ciudadanos y de los policías. La organización reclama que se depuren responsabilidades por lo ocurrido en A Coruña, mientras que sus acusaciones sobre la planificación del dispositivo constituyen la posición expresada por el sindicato.










