El choque entre un AVE de Renfe y un tren de Iryo en Urda se suma a la tragedia de Adamuz y al histórico accidente de Angrois. La cronología recoge los principales accidentes e incidencias graves en la alta velocidad española, con especial atención a los sucesos de 2026.
España vuelve a mirar a la seguridad ferroviaria tras la colisión de dos trenes en Urda (Toledo), ocurrida este miércoles 28 de octubre de 2026. El accidente ha interrumpido la circulación de alta velocidad entre Madrid y Andalucía y se produce meses después de la tragedia de Adamuz, en Córdoba, donde el descarrilamiento de un tren de Iryo provocó una colisión con un Alvia de Renfe.
La sucesión de siniestros ha reabierto el debate sobre el mantenimiento de las vías, los sistemas de señalización y los mecanismos de prevención de accidentes. Sin embargo, para entender qué ha ocurrido en la red ferroviaria española es necesario diferenciar los accidentes con víctimas de las averías, los incendios sin heridos y las incidencias que afectan a trenes que circulan por líneas de alta velocidad.
1. Urda (Toledo), 28 de octubre de 2026: colisión entre un AVE y un Iryo
Un tren AVE de Renfe y otro de Iryo colisionaron durante la mañana de este miércoles en el entorno de Urda, en la provincia de Toledo, en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía.
Adif comunicó la interrupción de la circulación por un alcance entre dos trenes. Las primeras informaciones apuntaron a que varios vagones descarrilaron y que dos cayeron por un terraplén.
El balance de víctimas continúa sujeto a actualización. Las primeras informaciones oficiales recogidas por RTVE hablaban de al menos diez fallecidos, mientras que otras informaciones publicadas posteriormente elevaron la cifra provisional. Por ello, es necesario consultar el último balance de los servicios de emergencia antes de publicar un número definitivo. <Cite refs={[“turn114829search0″,”turn114829news16″,”turn114829search2”]} />
Las causas del accidente no están confirmadas. La investigación deberá reconstruir los movimientos de ambos trenes, examinar los sistemas de señalización y circulación y determinar qué circunstancias provocaron el choque.
2. Adamuz (Córdoba), 18 de enero de 2026: descarrilamiento y colisión entre dos trenes
El accidente de Adamuz fue uno de los siniestros ferroviarios más graves de la historia reciente de España.
Un tren de alta velocidad de Iryo que circulaba de Málaga a Madrid descarriló en las proximidades de Adamuz. Varios coches invadieron la vía contigua, por la que circulaba un Alvia de Renfe que cubría el trayecto Madrid-Huelva. El segundo tren también descarriló tras el impacto.
El Real Decreto-ley 1/2026 recoge un balance de 45 fallecidos y 123 personas heridas entre los viajeros afectados. La colisión obligó a interrumpir la circulación de alta velocidad entre Madrid y Andalucía. <Cite refs={[“turn114829search5″,”turn236638search2”]} />
La investigación técnica es fundamental para esclarecer las circunstancias del descarrilamiento y la invasión de la vía contigua. La existencia de una infraestructura renovada o de material ferroviario relativamente nuevo no permite, por sí sola, descartar o confirmar ninguna causa.
3. Ricla (Zaragoza), 12 de octubre de 2026: incendio en un tren AVE
El 12 de octubre se registró un incendio en la unidad motriz de cola de un tren AVE que realizaba el recorrido entre Madrid y Figueres, a la altura de Ricla, en Zaragoza.
Los 283 pasajeros que viajaban a bordo fueron evacuados y no se registraron daños personales. El incidente obligó a interrumpir temporalmente la circulación de alta velocidad entre Madrid y Barcelona y provocó alteraciones en los servicios de la línea.
Según Renfe, la incidencia afectó a 33 trenes y a 12.979 viajeros. La compañía señaló que las causas del incendio seguían bajo investigación y que los registros de mantenimiento indicaban que el tren tenía al día las revisiones programadas. <Cite refs={[“turn114829search6″,”turn236638search6”]} />
Este episodio debe diferenciarse de los accidentes con víctimas: fue un incidente grave por sus consecuencias operativas, pero no hubo heridos entre los pasajeros evacuados.
4. Madrid, octubre de 2024: descarrilamiento de un tren Avant sin pasajeros
El 19 de octubre de 2024, un tren Avant sin pasajeros descarriló en el túnel que conecta las estaciones de Chamartín y Atocha, en Madrid.
El suceso afectó a la circulación ferroviaria en uno de los puntos de conexión más importantes de la capital. Aunque el tren no llevaba pasajeros, la incidencia obligó a reorganizar los servicios.
Por sus características, debe incluirse en una cronología amplia de incidencias ferroviarias relacionadas con los servicios de alta velocidad y media distancia de altas prestaciones, pero no equipararse a una colisión entre trenes con víctimas.
5. Angrois (Santiago de Compostela), 24 de julio de 2013: el antecedente histórico
El accidente de Angrois es uno de los más graves de la historia ferroviaria española. El 24 de julio de 2013, un tren Alvia descarriló a la entrada de Santiago de Compostela y causó 80 fallecidos y más de un centenar de heridos.
Aunque el tren circulaba por una línea de alta velocidad en parte de su recorrido, el accidente no fue un siniestro de un tren AVE. El Alvia utilizaba una infraestructura con características y sistemas de señalización distintos de los de una línea de alta velocidad plenamente equipada.
Angrois es un antecedente esencial para analizar la seguridad ferroviaria en España, pero no debe confundirse técnicamente con el choque entre dos trenes de alta velocidad registrado en Adamuz.
¿Fue el accidente de Gélida otro siniestro de alta velocidad?
No. El accidente de Gélida, en Barcelona, ocurrido el 20 de enero de 2026, afectó a un tren de Rodalies que chocó contra un muro de contención caído sobre la vía durante un episodio de lluvias intensas.
El balance oficial recogido en el Real Decreto-ley 1/2026 fue de una persona fallecida y 41 heridas. Aunque este suceso coincidió en el tiempo con la tragedia de Adamuz y reavivó el debate sobre la seguridad ferroviaria, no fue un accidente de alta velocidad. <Cite refs={[“turn114829search5”]} />
¿Cuántos accidentes de alta velocidad ha habido en España?
No existe una única cifra que pueda ofrecerse sin definir previamente qué se considera accidente de alta velocidad. La respuesta cambia según se contabilicen únicamente colisiones y descarrilamientos de trenes de alta velocidad, los siniestros en líneas de alta velocidad con trenes de otros tipos o todas las incidencias graves, incluidos los incendios y las averías.
La cronología anterior recoge los principales episodios relevantes identificados, pero no constituye un inventario estadístico completo de todos los incidentes de la red española. Para elaborar un listado exhaustivo sería necesario contrastar los informes de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), los registros de Adif y las estadísticas oficiales del Ministerio de Transportes.
Seguridad ferroviaria: qué deben aclarar las investigaciones
Los accidentes de Urda y Adamuz tienen que investigarse por separado. Aunque ambos implicaron trenes de pasajeros y una colisión, eso no significa que compartan causa.
Las investigaciones deberán establecer, en cada caso, cómo se produjo el siniestro, qué papel tuvieron la infraestructura y los sistemas de circulación, y si se detectaron fallos que pudieran haberse evitado.
La sucesión de accidentes e incidencias graves ha puesto la seguridad ferroviaria en el centro del debate público. La respuesta, no obstante, debe apoyarse en datos contrastados y conclusiones técnicas, sin atribuir responsabilidades antes de que se conozcan los resultados de las investigaciones.










