El recibo eléctrico de un hogar medio acogido a la tarifa regulada subió un 7,2% en octubre. La llegada del frío obliga a vigilar el consumo de calefactores, radiadores y otros aparatos que pueden disparar el gasto durante el invierno.
La factura de la luz en noviembre de 2026 llega con una advertencia para los hogares: el recibo eléctrico vuelve a encarecerse justo cuando empieza la temporada de calefacción. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) calcula que una familia tipo acogida a la tarifa regulada PVPC pagó 92,44 euros en octubre, frente a los 86,22 euros de septiembre.
La diferencia es de 6,22 euros en un solo mes. Si se compara con octubre del año pasado, el incremento alcanza el 28%, según los cálculos de la organización.
El encarecimiento coincide con la llegada de las temperaturas más bajas y con el aumento del uso de radiadores, calefactores y otros sistemas eléctricos para mantener caliente la vivienda.
Por qué vuelve a subir la factura de la luz
El precio mayorista de la electricidad alcanzó en octubre una media de 165 euros por megavatio hora, un 15,4% más que en septiembre, según los datos recogidos por OCU.
Entre los factores que explican esta evolución están el encarecimiento del gas natural y una menor aportación de la producción solar y eólica durante determinados momentos del mes. Cuando las centrales de gas tienen que cubrir parte de la demanda, el aumento de su coste puede trasladarse al mercado eléctrico.
La organización calcula el recibo de referencia para una vivienda con 4,6 kilovatios de potencia contratada y un consumo mensual de 292 kilovatios hora. No significa que todos los hogares hayan pagado exactamente esa cantidad: el importe depende del consumo, la potencia, la tarifa y las condiciones del contrato.
Cuánto puede costar utilizar un radiador eléctrico
El gasto de la calefacción depende principalmente de la potencia del aparato y del tiempo que permanece funcionando.
Un calefactor de 2.000 vatios consume dos kilovatios hora por cada hora que funciona a máxima potencia. Si se utiliza durante tres horas diarias, el consumo teórico alcanza los 6 kilovatios hora al día.
En un mes de 30 días, serían 180 kilovatios hora. El coste final dependerá del precio que tenga contratado cada consumidor y de los impuestos y conceptos incluidos en su factura.
Hay una diferencia importante entre dejar un aparato funcionando continuamente y utilizar un sistema con termostato: cuando se alcanza la temperatura seleccionada, el equipo puede reducir o interrumpir su funcionamiento. Por eso, la potencia indicada en la etiqueta no equivale necesariamente al consumo permanente.
OCU y FACUA ofrecen dos cifras diferentes para la factura de octubre
Las estimaciones de las organizaciones de consumidores muestran hasta qué punto puede variar el recibo según el perfil de consumo utilizado.
OCU sitúa la factura de referencia en 92,44 euros, para un hogar con 4,6 kW de potencia y 292 kWh de consumo mensual.
FACUA, por su parte, calcula un recibo de 111,75 euros para su usuario medio, con un perfil de consumo y potencia diferente.
No se trata de dos precios contradictorios para una misma vivienda. Son cálculos realizados con perfiles de consumo distintos y sirven para mostrar que el importe final puede variar considerablemente entre hogares.
Qué conviene revisar antes de encender la calefacción
Con el invierno a las puertas, hay varias comprobaciones que pueden ayudar a evitar sorpresas en el próximo recibo:
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Revisar la tarifa contratada: comprobar si el precio de la electricidad es fijo o cambia según las horas de consumo.
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Consultar la potencia: valorar si la potencia contratada se ajusta a las necesidades reales de la vivienda.
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Utilizar termostatos: evitar que los radiadores eléctricos funcionen continuamente sin necesidad.
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Calentar las estancias utilizadas: no mantener encendidos aparatos en habitaciones vacías.
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Comparar el coste total: no fijarse únicamente en el precio del kilovatio hora; también cuentan la potencia y los servicios adicionales.
El butano mantiene un precio máximo de 19,55 euros
Los hogares que utilizan bombonas de butano también tienen una referencia importante para este invierno. El Gobierno estableció un precio máximo de 19,55 euros para la bombona regulada, una limitación que se mantiene hasta el 30 de junio de 2027.
La medida busca proteger a los consumidores frente a las tensiones de los mercados internacionales de combustibles. El gas natural también cuenta con un mecanismo de contención de las subidas de la tarifa regulada TUR.
La evolución de los precios energéticos será especialmente relevante durante los próximos meses, cuando el frío aumente la demanda de calefacción y el consumo de electricidad y gas en los hogares.










