El Gobierno ha modificado, a través de un real decreto, la regulación del Bono Cultural Joven, el programa impulsado Cultura que ofrece una ayuda de 400 euros a las personas que cumplen 18 años para promover su acceso a la cultura.
Ernest Urtasun ha apuntado que más de 360.000 jóvenes se beneficiaron de este recurso en 2025, un 8% más que el año anterior y casi un 70% del público objetivo de la medida. «Es un gran éxito que demuestra que los jóvenes en nuestro país disfrutan de la cultura y quieren participar de la vida cultural», ha dicho el ministro, quien ha añadido que, frente a los bulos extendidos por algunas campañas en las redes sociales, el 99,7% del bono cultural se usa de manera correcta.
La nueva regulación incluye dos cambios profundos que buscan garantizar la igualdad de oportunidades y extender la visión de la cultura no solo como un elemento de consumo, sino también como un derecho a la creación.
En primer lugar, el Ministerio va a llegar a acuerdos con entidades del tercer sector para que todos los jóvenes puedan acceder al bono con independencia de su origen, su renta o su entorno. Cultura espera extender así este instrumento a los jóvenes de entornos más desfavorecidos y elevar el porcentaje de alcance del programa del 70% actual al 80-85%.
En segundo lugar, el bono podrá emplearse para la adquisición de instrumentos musicales, material artístico y formación presencial o en línea en el ámbito cultural. Si un joven podía destinar el bono a asistir a un concierto o a comprarse un libro, ahora podrá utilizarlo para adquirir una guitarra o participar en un curso o un taller literario, según ha explicado Urtasun. La meta -ha remarcado- es que los jóvenes «no sean simplemente espectadores de la cultura, sino que pasen a ser también protagonistas».












