Galicia vuelve a situarse en el foco de la longevidad. Un estudio científico analiza por qué determinadas zonas de la comunidad concentran una cantidad extraordinaria de personas centenarias y apunta a un particular estilo de vida como una de las posibles claves.
Hay lugares de Galicia donde cumplir 90 años no es ninguna rareza y donde llegar a los 100 forma parte de una realidad demográfica especialmente llamativa. El fenómeno se concentra especialmente en Ourense y en determinadas comarcas del sur de Galicia, aunque los investigadores también han identificado otra gran zona de longevidad que se extiende hacia Lugo.
Los últimos trabajos de investigadores de la Universidade de Vigo, en colaboración con especialistas de la Universidade de Santiago, el Instituto Galego de Estatística y otros organismos, están intentando descubrir qué hay detrás de esta extraordinaria concentración de centenarios.
Ourense, el gran territorio de los centenarios
Ourense aparece como uno de los grandes protagonistas de este fenómeno.
Según los datos recogidos en las investigaciones recientes, Galicia contaba con 2.039 personas centenarias, y la provincia ourensana destaca especialmente cuando se relaciona el número de personas mayores de 100 años con el tamaño de su población.
Un estudio publicado en 2026 sitúa la provincia de Ourense en torno a 320 personas de 100 años o más, con una tasa aproximada de 105 centenarios por cada 100.000 habitantes.
Pero lo más llamativo no es únicamente el número. Los investigadores han localizado auténticos núcleos de extrema longevidad.
La zona donde los investigadores buscan el secreto
El equipo dirigido por el psicólogo y gerontólogo José María Faílde ha identificado una denominada ZEL-G Sur (Zona de Extrema Longevidad-Galicia Sur).
Esta zona comprende actualmente 34 municipios: 28 de Ourense, cinco del este de Pontevedra y uno de Lugo. Existe además una segunda área, denominada ZEL-G Centro, que se extiende desde el sur de Santiago hacia Lugo y las montañas de Os Ancares y que todavía se encuentra en fase de estudio.
Entre los lugares que han llamado especialmente la atención aparece Covelo, en Pontevedra. En este municipio se llegó a contabilizar una concentración extraordinaria de centenarios: 12 personas mayores de 100 años entre unos 2.400 habitantes en datos recogidos en investigaciones anteriores.
¿Cuál es el secreto para vivir 100 años?
Los investigadores todavía no hablan de una única explicación. Todo apunta a una combinación de factores.
1. Una vida físicamente activa
Uno de los elementos que más se repite es la actividad física mantenida durante décadas.
Muchas de estas personas trabajaron durante toda su vida en el campo, caminaron diariamente y mantuvieron una actividad física constante hasta edades muy avanzadas.
La diferencia con el ejercicio moderno es significativa: no necesariamente iban al gimnasio, pero su vida cotidiana implicaba movimiento continuo.
2. Alimentación tradicional
La dieta también aparece como uno de los posibles factores.
Productos locales, alimentos poco procesados y una alimentación basada históricamente en lo que proporcionaban las huertas y explotaciones familiares forman parte del patrón observado por los investigadores.
No existe, sin embargo, una «dieta gallega milagrosa» que garantice alcanzar los 100 años.
3. Menos estrés y más vida social
Otro elemento destacado es la relación con el entorno y la comunidad.
La vida en pequeños municipios y aldeas ha favorecido tradicionalmente unas relaciones sociales muy estrechas. Familia, vecinos, asociaciones, fiestas, partidas de cartas y encuentros cotidianos forman parte de una red social que puede ser importante durante el envejecimiento.
4. La altitud podría tener algo que decir
Uno de los aspectos más sorprendentes de las investigaciones es la posible relación entre altitud y longevidad.
Los municipios con mayor concentración de centenarios se encuentran en muchos casos entre los 400 y los 900 metros de altitud. Los investigadores estudian si la menor disponibilidad de oxígeno en estas zonas puede activar determinados mecanismos celulares relacionados con el envejecimiento.
Es una hipótesis científica todavía en investigación y no una explicación definitiva.
Galicia tiene una de las mayores tasas de centenarios de España
El fenómeno gallego resulta todavía más llamativo cuando se analiza en relación con la población.
Los trabajos citados por El País sitúan a Galicia con 75,79 centenarios por cada 100.000 habitantes, solo por detrás de Castilla y León, y prácticamente duplicando la media española de 41,37.
Además, aproximadamente tres de cada cuatro centenarios gallegos son mujeres, una diferencia que también está siendo estudiada por los investigadores.
La historia de Esperanza Cortiñas, la «abuela de Galicia»
Uno de los rostros más conocidos de esta longevidad es Esperanza Cortiñas, nacida en Carballedo, Lugo, en 1916.
Con casi 110 años, su historia resume algunos de los patrones que están analizando los investigadores: trabajo durante buena parte de su vida, actividad física, relaciones sociales y una enorme capacidad para mantenerse activa.
Actualmente vive en Ourense y mantiene hábitos sociales como acudir a jugar a las cartas y participar en actividades de baile.
¿Estamos ante una nueva zona azul?
Los investigadores estudian si Galicia puede convertirse en una nueva referencia mundial de longevidad, comparable en determinados indicadores con territorios tradicionalmente asociados a una vida excepcionalmente larga.
Pero los expertos son prudentes: Galicia todavía no es oficialmente una «zona azul». Lo que existe son investigaciones que detectan concentraciones extraordinarias de personas centenarias y que intentan identificar científicamente sus causas.
La investigación analiza incluso muestras biológicas y factores genéticos y epigenéticos para comprobar si existe algún patrón que ayude a explicar por qué algunas personas consiguen superar los 100 años.
El mapa de la longevidad gallega apunta al interior
El dato más interesante para Galicia es que el fenómeno no se concentra precisamente en las grandes ciudades.
Ourense, las zonas rurales del sur de Galicia, A Paradanta, áreas del interior de Pontevedra y determinados territorios de Lugo aparecen en el mapa de los investigadores como lugares especialmente interesantes.
Y detrás de las estadísticas hay una forma de vida que está desapareciendo: huertas, trabajos agrícolas, caminatas, alimentación tradicional, relaciones vecinales y una vida social mucho más cercana.
Quizá el secreto para llegar a los 100 años no esté escondido en una fórmula mágica.
Quizá esté en la forma de vida que Galicia tuvo durante generaciones.













