La eutanasia en Galicia ha pasado de ser un nuevo derecho sanitario a formar parte de la actividad asistencial del Servizo Galego de Saúde. Desde la entrada en vigor de la Ley Orgánica 3/2021, el 25 de junio de 2021, cientos de personas han iniciado el procedimiento en la comunidad, aunque no todas las solicitudes terminan en una prestación.
Los datos oficiales permiten observar cómo ha evolucionado la prestación de ayuda para morir en Galicia durante los últimos años y cuáles son las principales circunstancias que rodean estos procesos.
¿Cuántas eutanasias se han realizado en Galicia?
El dato más reciente comunicado por el Sergas corresponde a 2025. Ese año se registraron 44 solicitudes de prestación de ayuda para morir en Galicia y se realizaron 13 prestaciones. El tiempo medio de respuesta fue de 55,8 días, frente a los 59 días registrados en 2024, según explicó el Sergas en junio de 2026.
El Ministerio de Sanidad, en su balance provisional de 2025, contabilizó 565 prestaciones de ayuda para morir en España y 1.284 nuevas solicitudes durante ese ejercicio. Desde la entrada en vigor de la ley, el conjunto del país acumulaba 3.716 solicitudes y 1.668 personas que habían ejercido este derecho.
La evolución de la eutanasia en Galicia desde 2021
El primer año de aplicación de la ley fue necesariamente parcial, ya que la norma entró en vigor el 25 de junio de 2021.
El informe anual del Ministerio de Sanidad registró 6 solicitudes en Galicia durante 2021 y 2 prestaciones realizadas.
En 2022, el informe gallego de la Comisión de Garantía y Evaluación contabilizó 27 solicitudes, 12 verificaciones previas favorables y 8 prestaciones realizadas durante ese año. También hubo solicitudes revocadas, aplazamientos y personas que fallecieron durante la tramitación.
En 2023, Galicia registró 41 solicitudes y 17 prestaciones, según el informe anual del Ministerio de Sanidad.
En 2024, el Ministerio contabilizó 34 procesos finalizados correspondientes a Galicia y 16 prestaciones. En ese mismo ejercicio se registraron tres denegaciones y seis revocaciones, mientras que nueve personas fallecieron durante la tramitación.
Y en 2025, el Sergas informó de 44 solicitudes y 13 prestaciones.
La evolución en cifras
| Año | Solicitudes en Galicia | Prestaciones realizadas* |
|---|---|---|
| 2021 | 6 | 2 |
| 2022 | 27 | 7-8** |
| 2023 | 41 | 17 |
| 2024 | 34 | 16 |
| 2025 | 44 | 13 |
* Las estadísticas pueden utilizar criterios de contabilización diferentes según se trate de solicitudes iniciadas, procesos finalizados o prestaciones realizadas en ese año.
** El informe estatal de 2022 contabiliza 7 prestaciones en Galicia, mientras que el informe de la Comisión gallega recoge 8 prestaciones realizadas durante ese año. La diferencia responde a los criterios y momentos de contabilización de los procedimientos.
Un caso público en Galicia: una persona con ELA que solicitó la eutanasia
Uno de los casos que se hicieron públicos en Galicia fue el de Luis, un hombre de 55 años diagnosticado de ELA, cuya familia explicó públicamente en 2024 el proceso de solicitud.
Su hijo, Roi, relató en una entrevista con Radio Coruña que su padre había expresado su voluntad de recurrir a la prestación cuando considerase que ya no podía vivir con dignidad. El caso permitió conocer desde dentro cómo una familia afronta una solicitud de ayuda para morir y las dificultades que plantea una enfermedad neurodegenerativa avanzada.
La historia también puso de manifiesto otro aspecto relacionado con la enfermedad: Luis era gallegohablante y había perdido la capacidad de hablar debido a la evolución de la ELA, por lo que su familia reclamaba un asistente de voz en gallego.
Otro caso llegó a los tribunales
En 2023 trascendió públicamente otro caso relacionado con la aplicación de la ley en Galicia. Se trataba de una mujer de 54 años con esclerosis múltiple cuya solicitud había recibido el visto bueno de la Comisión de Garantía y Evaluación.
El procedimiento fue paralizado temporalmente después de que una organización presentara una denuncia y la madre de la paciente se opusiera a la intervención del equipo médico. El caso abrió un debate jurídico sobre la autonomía de la paciente y la actuación de terceros frente a una solicitud de eutanasia ya autorizada.
Este tipo de situaciones son excepcionales y no deben confundirse con el funcionamiento ordinario del procedimiento establecido por la ley.
En Ferrol también se han realizado prestaciones
La aplicación de la ley ha llegado igualmente al área sanitaria de Ferrol.
Según datos difundidos en marzo de 2026 durante una jornada formativa celebrada en el Hospital Arquitecto Marcide, seis personas habían recibido la prestación de ayuda para morir en el área sanitaria de Ferrol desde 2021, dos de ellas durante 2025.
El encuentro abordó cuestiones como la autonomía del paciente, los cuidados paliativos, las instrucciones previas y la aplicación práctica de la prestación de ayuda para morir.
A Coruña y Santiago concentran buena parte de las solicitudes
Los datos territoriales también muestran diferencias entre las áreas sanitarias gallegas.
En 2024, según los datos publicados sobre la aplicación de la prestación, el área de Santiago e Barbanza registró 10 solicitudes, seguida por A Coruña e Cee, con 9. Ese año recibieron la prestación cinco pacientes en el área de Santiago y cuatro en A Coruña. En Ferrol no se registró ninguna prestación en 2024.
Estos datos muestran que la aplicación de la ley se distribuye de forma desigual por el territorio gallego.
¿Qué ocurre cuando una persona solicita la eutanasia?
La eutanasia no se concede automáticamente tras presentar una solicitud.
La Ley Orgánica 3/2021 establece un procedimiento con diferentes fases de información, deliberación, evaluación médica y verificación. En Galicia, la Comisión de Garantía y Evaluación de la Eutanasia comprueba antes y después de la prestación que se hayan cumplido los requisitos establecidos legalmente. También resuelve las reclamaciones ante posibles denegaciones.
El procedimiento contempla además la posibilidad de revocar o aplazar la solicitud, así como diferentes mecanismos para garantizar que la decisión sea libre, informada y mantenida por la persona solicitante.
No todas las solicitudes terminan en una eutanasia
Uno de los aspectos fundamentales para interpretar las estadísticas es que solicitud y prestación no significan lo mismo.
En Galicia, algunas personas fallecen durante la tramitación, otras revocan su petición, algunas reciben una denegación y otras aplazan el procedimiento.
En 2024, por ejemplo, nueve personas fallecieron durante la tramitación de procesos relacionados con Galicia, mientras que seis solicitudes fueron revocadas y tres fueron denegadas.
A nivel estatal, durante 2025 fallecieron 374 solicitantes mientras se tramitaban sus expedientes, según el informe provisional del Ministerio de Sanidad.
Cinco años después, la eutanasia ya forma parte del sistema sanitario gallego
El Sergas considera que la prestación se ha ido integrando progresivamente en la actividad asistencial y destaca el trabajo de médicos responsables y consultores, enfermería, farmacia, documentación clínica y equipos asistenciales que acompañan a las personas solicitantes.
La propia Xunta mantiene una página específica con los protocolos, modelos de solicitud, instrucciones previas e informes anuales relacionados con la prestación de ayuda para morir.
Cinco años después de la entrada en vigor de la ley, los datos muestran una realidad consolidada pero todavía minoritaria dentro del conjunto de la asistencia sanitaria: 44 solicitudes y 13 prestaciones en Galicia durante 2025, frente a las 565 prestaciones realizadas en toda España.










