La Federación Galega de Municipios e Provincias (FEGAMP) ha condenado de forma unánime la agresión física y los insultos sufridos el pasado sábado por su presidente y alcalde de Vilagarcía de Arousa, Alberto Varela.
La Xunta de Voceiros e Voceiras de la FEGAMP se reunió este martes, 6 de octubre, de manera extraordinaria en Santiago de Compostela para aprobar una declaración institucional de condena de los hechos.
La agresión ya había sido denunciada públicamente por Varela, quien posteriormente presentó una denuncia ante la Policía Nacional. Según su relato, un hombre se acercó al grupo en el que se encontraba durante una celebración y comenzó a proferir insultos de carácter político antes de producirse la agresión física.
PPdeG, PSdeG y BNG condenan conjuntamente los hechos
La declaración de la FEGAMP cuenta con el respaldo de los representantes de las tres principales fuerzas políticas presentes en la federación municipalista gallega.
En la Xunta de Voceiros e Voceiras participaron Ángel Moldes, alcalde de Poio y representante del PPdeG; María Barral, alcaldesa de Betanzos y representante del PSdeG; y Secundino García, alcalde de San Sadurniño y representante del BNG.
Los tres grupos coinciden en rechazar cualquier agresión o intimidación vinculada a las diferencias políticas.
La FEGAMP sostiene que la discrepancia forma parte del funcionamiento democrático, pero que los insultos, las amenazas y las agresiones no pueden convertirse en una forma de confrontación política.
La agresión a Alberto Varela ocurrió en Vilagarcía
Los hechos se produjeron el pasado sábado en Vilagarcía de Arousa, cuando Alberto Varela se encontraba acompañado de familiares y amigos. Entre las personas presentes estaba su hija.
Según la versión difundida por el propio alcalde, un hombre se dirigió al grupo con insultos de carácter ideológico y posteriormente se produjo el enfrentamiento físico. Las personas que acompañaban a Varela intervinieron para separar al hombre y algunas también recibieron golpes.
El presidente de la FEGAMP decidió presentar denuncia ante la Policía Nacional y ha reclamado una reflexión sobre el clima de crispación y la normalización de los insultos políticos.
La FEGAMP alerta sobre los discursos de odio
En su declaración institucional, los representantes municipales gallegos califican los hechos de graves e intolerables y advierten de que las diferencias políticas no pueden desembocar en violencia.
La federación también hace referencia a los insultos de carácter ideológico que se produjeron durante el incidente y reclama que se frene cualquier discurso que pueda favorecer el señalamiento de personas por sus ideas políticas.
La posición expresada por la FEGAMP es compartida por representantes políticos que, pese a pertenecer a formaciones diferentes, han coincidido en reclamar respeto y convivencia.
Un llamamiento a rebajar la tensión política en Galicia
La Xunta de Voceiros e Voceiras de la FEGAMP finaliza su declaración con un llamamiento a todas las fuerzas políticas para rebajar la tensión y defender una convivencia basada en el respeto, la tolerancia y el diálogo.
La federación también ha trasladado su solidaridad a Alberto Varela y a su familia.
El caso ha abierto en Galicia un nuevo debate sobre la crispación política, los insultos por motivos ideológicos y la violencia contra representantes públicos, después de que el alcalde de Vilagarcía hiciera público el incidente y formalizara la correspondiente denuncia.










