Desde primeras horas de la tarde, las inmediaciones del Campo de Baltar comenzaron a llenarse de aficionados procedentes de las cuatro provincias gallegas, además de numerosos visitantes llegados desde Asturias, Castilla y León y el norte de Portugal. Los accesos se desarrollaron con fluidez gracias al dispositivo preparado por la organización ( Primer Beat Producción ) y las administraciones, permitiendo que el público entrase al recinto de forma ordenada y sin incidentes destacables.
La actuación de Juan Luis Guerra y su mítica banda 4.40 convirtió Sanxenxo en una gran pista de baile. Clásicos como La Bilirrubina, Ojalá que llueva café, Burbujas de amor o Visa para un sueño fueron coreados por miles de espectadores que disfrutaron de una noche cargada de ritmo, emoción y nostalgia.
Uno de los aspectos más valorados por los asistentes fue el extraordinario ambiente vivido durante toda la jornada. Familias, grupos de amigos y seguidores de varias generaciones convivieron en una cita que volvió a demostrar la capacidad de Galicia para acoger grandes espectáculos musicales con absoluta normalidad. La seguridad, la limpieza del recinto y la coordinación de los servicios de emergencia contribuyeron a que el evento transcurriera sin incidencias reseñables.
La elevada afluencia de público también tuvo un importante impacto económico en Sanxenxo y su entorno. Hoteles, apartamentos turísticos, restaurantes y establecimientos de ocio registraron una intensa actividad durante todo el fin de semana, consolidando el atractivo del municipio como uno de los grandes destinos de conciertos del verano gallego.
El espectáculo formó parte de una de las grandes citas musicales del verano en Galicia, completada con las actuaciones de Gente de Zona y Grupo Manía, ofreciendo más de cinco horas de música latina que mantuvieron al público entregado desde el inicio hasta el cierre del evento.
Con este éxito de asistencia y organización, Sanxenxo reafirma su posición como uno de los principales escenarios de grandes conciertos del noroeste peninsular. La respuesta del público gallego volvió a demostrar el enorme tirón de los artistas internacionales y la capacidad de la localidad para organizar eventos multitudinarios con garantías, en una noche que muchos asistentes ya califican como una de las grandes citas musicales del verano de 2026.












