Radio Líder | Vigo | 19 de octubre de 2026
La sequía mantiene en alerta al abastecimiento de agua de Vigo y su área metropolitana. El embalse de Eiras, una de las principales infraestructuras que suministran agua a la ciudad, continúa bajo presión por la falta de lluvias. El alcalde de Vigo, Abel Caballero, ha advertido de que las reservas permitirían garantizar el suministro durante unos 50 días en las condiciones actuales y ha reclamado medidas para evitar un mayor deterioro de la situación.
La preocupación municipal se ha traducido en nuevas gestiones con las administraciones y con los grandes consumidores de agua. Caballero ha enviado cartas a empresas e industrias de Vigo para pedirles que restrinjan al máximo el consumo, una medida preventiva con la que pretende reducir la presión sobre las reservas mientras no llegan precipitaciones suficientes.
La advertencia no significa que se hayan anunciado cortes de agua. Se trata de una estimación trasladada por el alcalde sobre la autonomía del sistema en las condiciones actuales, que puede cambiar en función de las lluvias, la evolución de la demanda y las decisiones que adopten las administraciones.
El embalse de Eiras, por debajo de la mitad de su capacidad
Los datos difundidos durante la última semana situaban el embalse de Eiras en torno al 44,65 % de su capacidad, después de registrar un descenso respecto a los niveles del año anterior. La evolución de las reservas preocupa al Concello, especialmente por la ausencia de previsiones de lluvia suficiente para recuperar el agua almacenada a corto plazo.
Eiras es una infraestructura fundamental para el abastecimiento de Vigo y de parte de su área metropolitana. Por eso, cualquier descenso prolongado de sus reservas obliga a seguir de cerca tanto la situación meteorológica como el consumo y la capacidad de respuesta del sistema.
La cifra del 44,65 % corresponde a los datos publicados a mediados de octubre y no debe interpretarse como un dato actualizado en tiempo real. La evolución posterior del embalse será determinante para evaluar el alcance de la sequía.
Abel Caballero pide reducir el consumo de agua en las empresas
Ante este escenario, el alcalde ha solicitado a las grandes empresas e industrias de Vigo que reduzcan al máximo su consumo de agua. La petición busca anticiparse a posibles dificultades y ganar margen mientras persista la falta de precipitaciones.
La medida se suma a las reclamaciones que el regidor viene trasladando a la Xunta de Galicia para que revise el caudal ecológico del río Oitavén en el contexto de la sequía.
El caudal ecológico es el volumen de agua que debe mantenerse en el río para proteger su funcionamiento natural y sus ecosistemas. Cualquier modificación debe tener en cuenta las necesidades de abastecimiento y las exigencias ambientales, por lo que la decisión corresponde a las autoridades competentes.
Caballero considera que reducir ese caudal en las condiciones actuales permitiría disponer de más recursos para el abastecimiento. La Xunta, por su parte, sostiene que el suministro está garantizado hasta final de año y no considera necesario aplicar la reducción que reclama el Ayuntamiento.
¿Puede quedarse Vigo sin agua si no llueve?
La principal incógnita es cómo evolucionarán las reservas durante las próximas semanas. La estimación municipal de 50 días se refiere al abastecimiento en las condiciones consideradas por el Concello, no a una fecha confirmada para el inicio de restricciones ni a un anuncio de que la ciudad vaya a quedarse sin agua.
La disponibilidad real dependerá de las precipitaciones, del consumo, de la gestión de los recursos y de las medidas que puedan adoptarse si la situación empeora.
Por el momento, la petición a las empresas forma parte de una estrategia preventiva para contener la demanda. No se ha confirmado, en la información citada, un calendario de cortes de agua para los hogares.
La sequía afecta también al área metropolitana de Vigo
La situación de Eiras no afecta únicamente a la ciudad de Vigo. La gestión del agua resulta relevante para varios municipios del entorno que dependen de las infraestructuras de abastecimiento conectadas al sistema.
En un periodo prolongado sin lluvias, la coordinación entre las administraciones locales y autonómicas adquiere especial importancia para proteger las reservas y anticipar posibles escenarios de escasez.
La evolución de las precipitaciones y los próximos datos oficiales de los embalses serán claves para conocer si las reservas comienzan a recuperarse o si será necesario adoptar nuevas medidas de ahorro.
Mientras tanto, el Concello mantiene la presión para reducir el consumo de los grandes usuarios y reclama a la Xunta que valore cambios en la gestión del caudal ecológico. El objetivo declarado es preservar el abastecimiento de Vigo y su área metropolitana ante una sequía que mantiene la atención puesta en el embalse de Eiras.










