La presa de Eiras, principal infraestructura de abastecimiento de Vigo, ha perdido cinco puntos de capacidad en una semana. Abel Caballero reclama medidas urgentes ante la falta de lluvias prevista y asegura que las reservas actuales garantizan el suministro durante 50 días.
La preocupación por la sequía vuelve a situarse en el centro de la actualidad de Vigo. El embalse de Eiras se encuentra al 42% de su capacidad, después de bajar desde el 47% registrado una semana antes. El alcalde, Abel Caballero, ha advertido de que se trata del peor nivel de llenado registrado para estas fechas y ha reclamado a la Xunta de Galicia que actúe para frenar el descenso de las reservas.
La ausencia de precipitaciones previstas a corto plazo añade incertidumbre a la situación del abastecimiento de agua en Vigo y su área de influencia. Según las estimaciones comunicadas por el regidor, la ciudad tiene garantizado el suministro durante 50 días con las reservas actuales, un horizonte que podría ampliarse hasta los 110 días si se tienen en cuenta posibles incidencias.
¿Cuánta agua queda en la presa de Eiras?
Los datos difundidos el martes 13 de octubre sitúan el embalse de Eiras en el 42% de su capacidad. En apenas siete días, el nivel ha retrocedido cinco puntos porcentuales, una evolución que ha encendido las alertas del Gobierno local.
Eiras es una infraestructura fundamental para el abastecimiento de Vigo y forma parte del sistema que suministra agua a distintos municipios del entorno. La evolución de sus reservas resulta especialmente relevante cuando la falta de lluvias prolonga el periodo de escasez y limita la recuperación del embalse.
El dato del 42% no significa, por sí solo, que vaya a producirse un corte inmediato del agua. La disponibilidad real depende también de la evolución de las aportaciones, el consumo, los recursos alternativos y las decisiones de gestión que adopten las administraciones.
¿Puede quedarse Vigo sin agua si no llueve?
La principal incógnita es cuánto tiempo podrán mantenerse las reservas si continúa sin llover de forma suficiente. Abel Caballero ha situado en 50 días el periodo de abastecimiento garantizado con las condiciones actuales, aunque ha apuntado que el plazo podría llegar a 110 días contemplando posibles incidencias.
Estas cifras son estimaciones trasladadas por el alcalde, no una fecha anunciada para el inicio de restricciones ni una confirmación de que Vigo vaya a quedarse sin agua en ese plazo.
La evolución meteorológica durante las próximas semanas será determinante. Si las precipitaciones no llegan y las reservas siguen descendiendo, las administraciones tendrán que valorar nuevas medidas para proteger el abastecimiento y evitar que la situación empeore.
Abel Caballero pide a la Xunta que reduzca el caudal ecológico
Ante el descenso de Eiras, el alcalde de Vigo ha reclamado a la Xunta de Galicia una reducción del caudal ecológico del río Oitavén para disponer de más recursos hídricos. Caballero considera que es necesario actuar de inmediato y ha vuelto a cuestionar la respuesta de la Administración autonómica ante la sequía.
El caudal ecológico es la cantidad de agua que debe mantenerse en un río para preservar sus funciones ambientales y el equilibrio de los ecosistemas. Cualquier modificación debe tener en cuenta las necesidades de abastecimiento y las exigencias de protección ambiental.
La petición municipal abre un nuevo capítulo en las diferencias entre el Concello de Vigo y el Gobierno gallego sobre cómo afrontar la escasez de agua. La decisión sobre posibles cambios deberá corresponder a la administración competente y apoyarse en los criterios técnicos y ambientales aplicables.
¿Qué municipios dependen del sistema de abastecimiento de Eiras?
La situación no afecta únicamente a la ciudad de Vigo. El sistema de abastecimiento presta servicio también a localidades del área metropolitana, por lo que la evolución de las reservas tiene importancia para miles de hogares y actividades económicas de la comarca.
La gestión del agua requiere coordinación entre administraciones, seguimiento de los niveles de los embalses y medidas de ahorro cuando sean necesarias. La situación de cada municipio puede variar en función de sus conexiones, depósitos y recursos disponibles.
Qué pueden hacer los vecinos para ahorrar agua
Mientras se vigila la evolución de la presa, los hogares pueden reducir el consumo con medidas sencillas: evitar dejar correr el grifo, utilizar la lavadora y el lavavajillas con cargas completas, limitar el riego y no llenar piscinas mientras persista la situación de escasez.
El ahorro individual no sustituye las decisiones que deban tomar las administraciones, pero ayuda a reducir la demanda y a aprovechar mejor las reservas disponibles.
La evolución de Eiras durante los próximos días y la llegada de nuevas lluvias serán claves para conocer si el embalse empieza a recuperarse o si Vigo necesita nuevas medidas preventivas.










