El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, anunció hoy que se va a elevar hasta los 45 años la edad máxima para beneficiarse de los avales del 20% de la Xunta para adquirir la primera vivienda. Esta modificación, que se aplicará en la próxima convocatoria de los avales, eleva el límite establecido, hasta ahora, en 36 años.
Durante la sesión de control en el Pleno del Parlamento de Galicia en respuesta a las preguntas de los grupos parlamentarios, el titular del Ejecutivo gallego afirmó que la vivienda es un “tema central” para la Xunta al que se están dedicando “grandes esfuerzos”.
En este sentido, el presidente recordó el compromiso de duplicar el parque público de vivienda esta legislatura, pasando de 4.000 a 8.000 en 2028, y llegando a 10.000 en el año 2030.
En su intervención, Rueda destacó varias de las medidas de la Xunta ya en marcha para mejorar la situación de la vivienda en nuestra comunidad como, por ejemplo, desarrollar suelo “para 20.000 viviendas de protección pública”, la creación de los “pioneros” Proyectos de Interés Autonómico para reducir a la mitad los plazos para tramitar nuevo suelo para vivienda protegida, ayudas de hasta 20.000 euros para la compra de vivienda protegida, financiar la promoción pública de viviendas por los ayuntamientos, facilitar la finalización de edificios inacabados siempre que la mitad de sus pisos sean protegidos o elevar los límites de renta para acceder a las ayudas.
Prevención de incendios
También durante la sesión de control, el titular del Ejecutivo gallego afirmó que la Xunta está trabajando “todos los meses del año” en la prevención de incendios forestales, recordando que el Plan de defensa contra incendios forestales de 2026 cuenta con la mayor inversión de la historia de nuestra comunidad con cerca de 214 millones de euros, un 20% más que el año pasado.
En esta línea, subrayó que ya están pagadas todas las ayudas para la reconstrucción de viviendas, negocios e infraestructuras medioambientales que se vieron afectadas por los incendios del año pasado y destacó, de cara a la nueva temporada de riesgo, la incorporación de 42 nuevas brigadas, 4 nuevos medios aéreos y 16 bulldóceres, la ampliación en un 30% del número de cámaras de videovigilancia o el refuerzo de la unidad de élite para grandes incendios, que pasa de 6 a 15 integrantes. También, la integración de la Inteligencia Artificial en el sistema de gestión interna del dispositivo y la puesta a disposición de la ciudadanía de una APP móvil para alertar de los incendios, ALume, ya disponible para descarga.
Recordó también los trabajos de limpieza y prevención en las franjas secundarias, cuya responsabilidad inicial es de los propietarios y, si estos no actúan, de los ayuntamientos de forma subsidiaria, tal y como marca la normativa. La Xunta de Galicia colabora a través del convenio de gestión de la biomasa en estas franjas que mantiene con Seaga. Con los propietarios lo hace en las parroquias priorizadas, y con los municipios ofreciendo una serie de apoyos para inspección, notificación, gestión en 10 hectáreas/año o limpieza de vías en 12 kilómetros/año.
Todos estos apoyos son posibles siempre y cuando los ayuntamientos se adhieran al convenio y soliciten actuaciones. De hecho, antes del 31 de marzo, plazo idóneo para enviar el plan de actuación, tan solo el 30% de los municipios lo había hecho; y en la actualidad solo el 50% pidió servicios a Seaga, mayoritariamente para vías, que no son franjas secundarias.
Finalmente, Rueda resaltó la importancia de la colaboración con ayuntamientos y propietarios en las tareas de prevención, haciendo un llamamiento a la unidad y a la responsabilidad.













