El nombre de Pedro Blanco hace tiempo que suena como candidato socialista a la alcaldía de Santiago. El actual delegado del Gobierno no está por la labor, quieren que aparten de él ese cáliz pero va a ser que no. Creen en las altas esferas de su partido que es el único que puede superar al BNG y convertirse en alcalde, si el PP no lo impide.
El partido conservador echa cuentas y los números no suman, salvo que aparezca Vox con un escaño decisivo, que todo es posible. Ante este escenario, alguien ha dejado caer, como quien no quiere la cosa, que Paula Prado sería el mejor antídoto para neutralizar al dúo Goretti-Blanco.
El rumor se ha extendido en poco tiempo por la geografía gallega y a destacados dirigentes populares les suena bien. Desconozco si la secretaria general del PPdG tiene interés en sentarse en la poltrona de Raxoi y si su cargo de alcaldesa, si alcanza la mayoría absoluta, es compatible con ser la número dos del partido.
Que conste que Borja Verea es un buen candidato, como demostró en los pasados comicios de 2023 alcanzando 11 ediles frente a los 8 obtenidos por el PP cuatro años antes. En fin, que donde hay patrón…













