El alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, ha valorado esta mañana de forma completamente positiva las Fiestas de Ourense 2026, que terminaron ayer. “Fueron un éxito total de público, en un formato que se consolida y que cada año va a más”, señaló. El alcalde puso en valor el hecho de que “todos los eventos tuvieron éxito de público, y el público es el que manda. Son ellos los que dicen si las fiestas son buenas o no”.
El regidor repasó las diferentes actividades desarrolladas desde el miércoles 17 hasta el domingo 21 de junio. Destacó el espectáculo de drones, que dejó “totalmente abarrotado el Puente Romano y sus proximidades», el pregón de Rober Bodegas, las fiestas de la juventud con las sesiones de DJ, las orquestas, el tributo a Sabina, los espectáculos infantiles, la yincana, las barracas ”que desplegaron una gran oferta”, las actividades deportivas como el breaking, el torneo de futbolín, el vóley playa o los fuegos artificiales, que fueron el colofón. También destacó especialmente el Mercado Medieval, emplazado otra vez en el Puente Romano: «los profesionales no quieren marcharse de ahí, ya que fue cuando más gente tuvieron, desde el primer día».
Mención especial merecen los conciertos de los principales grupos programados en esta edición de las fiestas, que registraron picos de asistencia de 6.000 personas en M-Clan y Café Quijano, y de 7.000 con Hard GZ. «Estas cifras son los picos, sin embargo la cantidad de gente que pasó por los conciertos fue mucho mayor, aproximadamente un 30% más de público rotando. Realmente hace tiempo que no se movía tanta gente en Ourense en unos conciertos: tres seguidos y los tres de éxito total. Y solucionamos muy bien lo de Miguel Ríos, contratando a Café Quijano», añadió Jácome.
A programación terminó con los «mejores fuegos artificiales de la historia«, que ofrecieron 22 minutos de espectáculo que se pudieron contemplar desde cualquier punto de la ciudad, como el Seminario, la Cruz Alta, Montealegre, Covadonga o las terrazas de Ponte Vella.
El alcalde agradeció al público su masiva participación «porque ellos fueron los protagonistas. Todas las fiestas ocasionan, obviamente, molestias e inconvenientes porque rompen la rutina, pero en este caso es por una buena causa: el ocio, que la gente disfrute y que la ciudad viva sus fiestas», concluyó.













