La sección sexta de la Audiencia Provincial de A Coruña condena a dos años de cárcel a una auxiliar de ayuda a domicilio por estafa. El tribunal declara probado que la acusada conocía el PIN de la tarjeta bancaria de la víctima, así como que realizó transferencias a una cuenta a su nombre y cargos con esa tarjeta, todo ello aprovechando la confianza derivada de la relación laboral.
La Sala no considera acreditado que hubiera efectuado todos los reintegros en cajero ni todas las compras de menor importe.
Los magistrados, tras valorar en conjunto la prueba documental bancaria, las facturas y las contradicciones de la acusada, concluyen que existe prueba suficiente de la autoría y de la continuidad delictiva. Además, aplica la agravante de abuso de confianza y la atenuante de dilaciones indebidas.













