Galicia contiene la respiración. La Ribeira Sacra afronta esta semana el momento más importante de su historia reciente con la esperanza de convertirse en Patrimonio Mundial de la UNESCO, un reconocimiento que situaría a este espectacular rincón entre los paisajes culturales más valiosos del planeta.
La decisión se conocerá previsiblemente entre el 24 y el 27 de julio, durante la reunión del Comité de Patrimonio Mundial de la UNESCO, que se celebra en la ciudad surcoreana de Busán. La candidatura gallega es, además, la única presentada por España en esta edición, lo que convierte la votación en un acontecimiento de enorme trascendencia para Galicia.
Un paisaje único moldeado por el agua
La candidatura se presenta bajo el nombre de «Paisaje del Agua de la Ribeira Sacra», una denominación que pone en valor la extraordinaria relación entre el ser humano y los ríos Sil y Miño, responsables de crear uno de los paisajes más espectaculares de Europa.
La Ribeira Sacra abarca 26 municipios repartidos entre las provincias de Lugo y Ourense, donde los profundos cañones fluviales conviven con monasterios centenarios, bosques autóctonos y una viticultura heroica que obliga a cultivar la vid en pendientes de hasta el 80 %.
Una candidatura reforzada tras años de trabajo
No es la primera vez que Galicia intenta conseguir este reconocimiento. En 2021 la candidatura fue retirada para reforzar el expediente tras recibir observaciones técnicas.
Desde entonces, la Xunta de Galicia ha reformulado el proyecto, centrándolo en el valor del paisaje cultural y en la interacción histórica entre el agua, el patrimonio y las comunidades que han habitado este territorio durante más de quince siglos.
Durante los últimos años también se han impulsado decenas de actuaciones de conservación y restauración del patrimonio, con inversiones millonarias destinadas a fortalecer la candidatura.
¿Qué supondría para Galicia?
La declaración como Patrimonio Mundial tendría un enorme impacto económico y turístico.
Los expertos consideran que el sello de la UNESCO supondría:
- Un importante incremento del turismo internacional.
- Mayor proyección de Galicia en todo el mundo.
- Nuevas inversiones para conservar el patrimonio.
- Impulso al empleo ligado al turismo rural.
- Promoción internacional de los vinos de la Ribeira Sacra.
- Protección reforzada del paisaje y del patrimonio histórico.
La comarca ya recibe cientos de miles de visitantes cada año, atraídos por los cañones del Sil, los monasterios románicos, los miradores naturales y las rutas en catamarán. La declaración permitiría situarla entre los grandes destinos culturales y naturales de Europa.
Un tesoro de monasterios y viñedos
El nombre de Ribeira Sacra no es casual.
En este territorio se conservan algunos de los conjuntos monásticos más importantes de España, como Santo Estevo de Ribas de Sil, Santa Cristina, San Pedro de Rocas o San Paio de Diomondi, además de decenas de iglesias románicas perfectamente integradas en el paisaje.
A ello se suma una tradición vitivinícola milenaria, considerada una de las más espectaculares del mundo por la dificultad de trabajar sus viñedos en terrazas sobre las laderas del Sil y del Miño.
Una decisión que puede marcar un antes y un después
El Comité de Patrimonio Mundial evaluará 33 candidaturas procedentes de distintos países, aunque la Ribeira Sacra parte con el respaldo institucional de Galicia y del Gobierno de España, que defienden un expediente renovado y sólido.
Si finalmente obtiene el visto bueno, la Ribeira Sacra se sumará a otros grandes referentes gallegos distinguidos por la UNESCO, como el Casco Histórico de Santiago de Compostela, el Camino de Santiago, la Muralla Romana de Lugo y la Torre de Hércules.
Galicia espera una respuesta histórica
La resolución será seguida con enorme expectación por vecinos, empresarios turísticos, bodegueros e instituciones de toda Galicia. Más allá del prestigio internacional, la declaración consolidaría a la Ribeira Sacra como uno de los grandes destinos culturales y paisajísticos de Europa y supondría un impulso decisivo para el desarrollo sostenible de una de las comarcas más singulares del noroeste peninsular.













