«Avisaron durante meses y el coche terminó ardiendo: el barrio de Pontevedra rodeado de vehículos abandonados»
Un coche abandonado durante meses bajo el puente de la AP-9 terminó completamente calcinado en Mollavao, Pontevedra, después de que los vecinos asegurasen haber advertido reiteradamente del riesgo. La asociación vecinal denuncia que hay más vehículos abandonados en la zona y reclama una actuación urgente. El PSOE habla de más de un centenar de coches en diferentes puntos de la ciudad.
PONTEVEDRA — Lo que durante meses fue para los vecinos de Mollavao una imagen cotidiana terminó convirtiéndose en una escena que nadie quería ver: un coche abandonado bajo el puente de la AP-9 acabó envuelto en llamas.
El incendio se produjo el domingo por la noche y obligó a intervenir a los Bomberos de Pontevedra y a la Policía Local. El vehículo, un Seat Ibiza, quedó completamente calcinado. Las causas del fuego todavía no se han determinado.
Pero el incendio ha destapado algo mucho más grande que un simple coche quemado.
Los vecinos aseguran que llevaban meses avisando de la situación y que el vehículo suponía un riesgo por su progresivo deterioro. Ahora reclaman que se retiren también los demás vehículos abandonados que permanecen en la zona.
«Lo avisamos durante meses y terminó pasando»
La Asociación Veciñal de Mollavao sostiene que el vehículo llevaba abandonado bajo el puente de la AP-9 desde abril.
Según el colectivo, sus representantes ya habían señalado directamente el coche a responsables municipales durante una visita al barrio y posteriormente trasladaron sus quejas al Ayuntamiento. La asociación afirma además que presentó un escrito en el registro municipal el 13 de julio en el que identificaba el vehículo y advertía de su deterioro y del riesgo para la seguridad, la salubridad y el medio ambiente.
El domingo, finalmente, el coche ardió.
La escena provocó una importante movilización de los servicios de emergencia y volvió a colocar a Mollavao en el centro del debate sobre los vehículos abandonados en Pontevedra.
El coche que ardió llevaba meses abandonado
La historia del Seat Ibiza añade otro elemento llamativo.
Según la Asociación Veciñal de Mollavao, el vehículo no fue abandonado originalmente en esta zona.
El colectivo sostiene que llevaba años en el entorno del Campo da Torre y que existían indicios de abandono desde, al menos, 2022. Posteriormente habría sido trasladado a Mollavao en abril de 2026.
Los vecinos cuestionan que un vehículo que llevaba tiempo en situación de abandono terminase siendo trasladado a otro punto de la ciudad en lugar de ser llevado al depósito municipal o iniciar los trámites correspondientes.
Ahora, después del incendio, el coche permanece convertido en un amasijo de hierros.
«Hay más coches abandonados»
El problema no termina en el vehículo que ardió.
Los vecinos denuncian que hay más coches abandonados en la misma zona y reclaman que sean retirados antes de que vuelva a producirse un episodio similar.
La oposición socialista ha elevado todavía más la cifra. Su portavoz municipal, Iván Puentes, asegura que existen más de un centenar de vehículos prácticamente convertidos en chatarra repartidos por barrios, parroquias y calles de Pontevedra. Se trata de una acusación política que el Concello debe valorar y responder con sus propios datos.
La polémica ya se extiende a otras zonas del municipio, entre ellas Xeve, Ponte Sampaio y Tafisa, según las denuncias recogidas por los vecinos y la oposición.
El Ayuntamiento defiende que existen unos plazos legales
Desde el Concello se ha señalado que los vehículos abandonados se retirarán, pero que el procedimiento debe cumplir los plazos establecidos legalmente.
El Ayuntamiento también ha explicado que algunas de las parcelas situadas bajo el puente son privadas, un elemento que condiciona las actuaciones municipales en determinados puntos.
El debate, por tanto, enfrenta dos cuestiones: la exigencia vecinal de actuar cuanto antes y los procedimientos administrativos necesarios para retirar legalmente los vehículos.
El incendio también preocupa por el medio ambiente
Los vecinos consideran que no se trata únicamente de un problema de imagen.
Un vehículo abandonado durante meses puede perder piezas, líquidos y componentes que terminan sobre el terreno. La asociación advierte de la presencia de aceites, combustibles y otros residuos potencialmente contaminantes.
Después del incendio, la preocupación aumenta por los restos generados durante la combustión y la extinción del fuego.
La Asociación Veciñal de Mollavao sostiene que parte de esos residuos y del agua utilizada para apagar las llamas acabaron en el regato de A Fontesanta, que desemboca en la ría de Pontevedra.
El lugar que se ha convertido en un «cementerio de coches»
La imagen que deja la zona es especialmente llamativa.
Bajo la infraestructura de la AP-9 se acumulan vehículos en diferentes estados de conservación, mientras los vecinos reclaman una actuación que permita recuperar el espacio.
El incendio del Seat Ibiza ha hecho que una reivindicación que llevaba meses sobre la mesa pase ahora a convertirse en un problema de seguridad que resulta difícil de ignorar.
«¿Tenía que arder un coche para que se actuase?»
Esa es ahora una de las preguntas que se hacen los vecinos.
La Asociación Veciñal de Mollavao insiste en que el incendio no era un hecho completamente imprevisible porque, según su versión, habían comunicado previamente la situación.
El Concello, por su parte, sostiene que la retirada de vehículos abandonados debe realizarse siguiendo los procedimientos y plazos correspondientes.
La polémica está servida.
Un problema que puede estar ocurriendo en otras ciudades
El caso de Pontevedra pone sobre la mesa un problema que afecta a numerosos municipios españoles: ¿qué ocurre cuando un coche permanece meses o incluso años abandonado en la vía pública?
Los vehículos pueden convertirse en focos de vandalismo, ocupar plazas de aparcamiento, deteriorarse progresivamente y generar problemas de seguridad y ambientales.
En Mollavao, el incendio ha hecho visible el problema de una manera especialmente contundente.
Y ahora los vecinos quieren saber qué ocurrirá con los demás coches.
La imagen que puede cambiarlo todo
El coche que durante meses formó parte del paisaje cotidiano del barrio terminó reducido a un montón de hierros después de un incendio.
Pero la verdadera historia está en lo que había ocurrido antes: vecinos denunciando el abandono, un vehículo que permanecía en la zona y una respuesta municipal que ahora vuelve a estar bajo el foco.
La pregunta queda abierta:
¿Cuántos coches abandonados hay realmente en Pontevedra y cuánto tiempo tienen que permanecer en la calle antes de ser retirados?
Radio Líder seguirá la evolución del caso y las posibles actuaciones del Concello.













