Ventilar poco, no limpiar los filtros, poner el aire acondicionado demasiado frío o recibir directamente el chorro de aire son algunos de los errores más habituales. El aire acondicionado no provoca un resfriado, pero utilizarlo mal puede afectar al confort respiratorio y a la calidad del aire interior.
Septiembre marca la transición entre el verano y el otoño y todavía son muchas las viviendas en las que el aire acondicionado continúa funcionando varias horas al día. Con la vuelta al colegio, al trabajo y a las rutinas habituales, también aumenta el tiempo que muchas personas pasan en espacios cerrados.
En este contexto, conviene revisar cómo utilizamos la climatización en casa. El aire acondicionado no causa por sí mismo un resfriado, ya que los resfriados están provocados por virus, pero determinadas condiciones ambientales pueden resultar molestas para las vías respiratorias.
Además, mantener una adecuada ventilación y realizar correctamente el mantenimiento de los equipos ayuda a mejorar la calidad del aire interior.
1. No ventilar porque el aire acondicionado está encendido
Uno de los errores más frecuentes es pensar que tener el aire acondicionado funcionando significa que ya no es necesario abrir las ventanas.
La climatización y la ventilación cumplen funciones diferentes. Un equipo de aire acondicionado puede recircular y tratar el aire de una estancia, pero no sustituye necesariamente la renovación del aire interior.
Ventilar durante unos minutos puede ayudar a renovar el ambiente y reducir la acumulación de CO₂, olores y partículas en espacios cerrados.
Una opción práctica es realizar una ventilación breve antes de volver a poner en marcha el aparato o durante aquellos momentos del día en los que resulte más sencillo hacerlo.
¿Cuánto tiempo hay que ventilar una habitación?
No existe un tiempo único válido para todas las viviendas, ya que depende de factores como el tamaño de la estancia, el número de personas, las condiciones exteriores y el sistema de ventilación.
La clave es renovar periódicamente el aire sin necesidad de mantener las ventanas abiertas durante largos periodos.
2. Preocuparse por la temperatura y olvidarse de la calidad del aire
Otro error habitual es centrarse exclusivamente en conseguir una determinada temperatura.
La calidad del aire interior también es importante. Los sistemas de filtración pueden ayudar a retener determinadas partículas presentes en el aire, aunque su eficacia depende del tipo de filtro y del mantenimiento del equipo.
Por ello, además de elegir una temperatura confortable, conviene comprobar qué sistema de filtración incorpora el aparato y seguir las instrucciones de mantenimiento del fabricante.
La ventilación continúa siendo una medida complementaria importante.
3. No limpiar los filtros del aire acondicionado
Después de varios meses de utilización intensiva, los filtros del aire acondicionado pueden acumular polvo y otras partículas.
Dejar su limpieza para el próximo verano puede afectar al funcionamiento del equipo y al mantenimiento adecuado del sistema.
Por eso, el final del verano y el comienzo del otoño pueden ser un buen momento para revisar el aparato.
¿Cada cuánto hay que limpiar los filtros?
La frecuencia depende del modelo, del uso y de las condiciones de cada vivienda. Lo recomendable es seguir las instrucciones del fabricante.
En viviendas donde viven personas alérgicas, hay mascotas o existe una elevada acumulación de polvo, puede ser especialmente importante prestar atención al estado de los filtros.
Además, algunos equipos disponen de sistemas de autolimpieza que facilitan el mantenimiento.
4. Poner el aire demasiado frío o dirigirlo directamente hacia el cuerpo
Dormir o permanecer durante horas con el chorro de aire acondicionado directamente sobre el cuerpo puede resultar incómodo y favorecer la sequedad o irritación de las vías respiratorias en algunas personas.
Tampoco es recomendable buscar temperaturas interiores excesivamente bajas.
El IDAE recoge como referencia para instalaciones de climatización un rango de diseño de 24-26 ºC en verano, aunque el ajuste concreto dependerá del sistema y de las condiciones de cada vivienda.
Por eso, durante estas semanas de transición entre el verano y el otoño, puede ser más confortable mantener una temperatura moderada y orientar las lamas para distribuir el aire por la estancia, evitando que el flujo incida directamente sobre las personas.
¿El aire acondicionado provoca resfriados?
No. El aire acondicionado no provoca directamente un resfriado.
El resfriado común está causado por diferentes virus respiratorios. Lo que sí puede ocurrir es que determinados ambientes muy fríos o secos resulten molestos para algunas personas y provoquen sensación de sequedad o irritación.
Por eso, si aparece un resfriado, no debe atribuirse automáticamente al aire acondicionado.
La prevención de las infecciones respiratorias depende de múltiples factores y no puede reducirse únicamente al uso de la climatización.
Aire acondicionado y calidad del aire en casa: qué hacer
Para mantener unas condiciones adecuadas en el hogar, estas son algunas recomendaciones sencillas:
- Ventila periódicamente las habitaciones.
- Limpia los filtros siguiendo las instrucciones del fabricante.
- Evita temperaturas excesivamente bajas.
- No mantengas el chorro de aire directamente sobre las personas.
- Revisa el estado del equipo después de los meses de mayor utilización.
- Utiliza correctamente los sistemas de filtración disponibles.
- Si existen problemas persistentes de humedad, olores o calidad del aire, revisa el sistema de ventilación y climatización.
La vuelta a la rutina obliga a prestar más atención al aire interior
Con el regreso a los colegios, centros de trabajo y rutinas familiares, muchas personas vuelven a pasar más tiempo en espacios interiores compartidos.
En ese contexto, la ventilación y el mantenimiento de los sistemas de climatización forman parte de las medidas que ayudan a mantener unas condiciones ambientales adecuadas.
El objetivo no es dejar de utilizar el aire acondicionado, sino utilizarlo correctamente: temperatura confortable, filtros limpios, mantenimiento periódico y renovación adecuada del aire.
Y, sobre todo, recordar una idea básica: si tienes un resfriado, el aire acondicionado no es la causa del virus, pero un uso inadecuado de la climatización sí puede hacer que el ambiente resulte menos confortable para las vías respiratorias.










