El delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, ha condenado los actos violentos registrados el miércoles en A Coruña durante las concentraciones relacionadas con la presencia de Vox en la plaza de María Pita. Según el balance trasladado por el delegado, tres personas fueron detenidas en el conjunto de los incidentes y 13 agentes de la Policía Nacional sufrieron contusiones, uno de ellos durante los altercados de la tarde.
Blanco calificó los hechos de «no admisibles» y lamentó la intranquilidad generada entre los vecinos de la ciudad. También defendió el trabajo de la Policía Nacional y subrayó que el derecho a manifestarse debe garantizarse, pero no ampara los actos violentos ni los daños al mobiliario urbano.
Qué ocurrió durante las protestas en A Coruña
Los incidentes se produjeron en el contexto de dos convocatorias de distinto signo político para el mismo día. Vox había comunicado la instalación de una mesa informativa en María Pita, mientras que Galiza Nova había anunciado una concentración de carácter pacífico en el mismo lugar.
Según explicó Pedro Blanco, ambas comunicaciones fueron trasladadas a las fuerzas de seguridad y a los organismos implicados. Al no existir informes desfavorables, se mantuvo el ejercicio de los derechos constitucionales de reunión y manifestación.
El delegado precisó que el dispositivo policial fue establecido por las propias fuerzas de seguridad atendiendo a criterios técnicos y operativos, con el objetivo de garantizar la seguridad y los derechos de los participantes.
Tres detenidos y daños en el mobiliario urbano
Durante los incidentes de la mañana, la Policía Nacional intervino después de que algunos manifestantes desatendieran las indicaciones policiales y comenzaran a arrojar mobiliario urbano y otros objetos contra los agentes. Esta actuación se saldó con dos detenidos por desórdenes públicos y doce policías con contusiones de diversa consideración, según el balance ofrecido por el delegado.
Por la tarde se produjo una nueva concentración que, de acuerdo con Pedro Blanco, no había sido comunicada por los cauces oficiales. Tras permanecer ante la Subdelegación del Gobierno, los participantes se desplazaron hacia la sede de la Delegación. Posteriormente, un grupo protagonizó nuevos altercados, con lanzamiento de bengalas y otros objetos.
Los incidentes se extendieron por diferentes calles y plazas del centro de A Coruña hasta que la Policía logró dispersar a los grupos implicados. El balance de esta segunda intervención fue de un detenido, un agente herido con contusiones y daños importantes en el mobiliario urbano.
El delegado defiende el derecho a manifestarse y condena la violencia
Pedro Blanco insistió en que tanto quienes querían participar en el acto de Vox como quienes deseaban manifestarse en contra tenían derecho a hacerlo. Según señaló, no se produjo un enfrentamiento directo entre los participantes de ambas convocatorias.
El delegado atribuyó los actos vandálicos a grupos radicales que, según su valoración, aprovecharon las concentraciones para provocar desórdenes públicos. Reiteró que la defensa de los derechos constitucionales no puede confundirse con la tolerancia hacia la violencia.
Blanco concluyó condenando los altercados y expresando su apoyo a la Policía Nacional, además de lamentar la situación de intranquilidad vivida por los vecinos de A Coruña.










