El plan contempla 19,2 millones para convenios con las confrarías, 1,5 millones para reforzar los bancos con semilla de bivalvos y otros 2 millones para proyectos de conservación y restauración de la biodiversidad.
El sector marisquero gallego afronta uno de los momentos más complicados del año después de los problemas provocados por los temporales y las condiciones ambientales que afectaron a los bancos de marisco. En este contexto, la Xunta ha diseñado un plan de choque dotado con 22,7 millones de euros destinado a la recuperación de los arenales y al apoyo económico a las personas que viven del marisqueo.
El anuncio ha vuelto a abrir el debate político entre el PPdeG y el BNG sobre las medidas necesarias para proteger a las mariscadoras y mariscadores gallegos.
¿En qué se invertirán los 22,7 millones de euros?
El plan de la Xunta se estructura en tres grandes líneas de actuación.
La partida más importante, de 19,2 millones de euros, se destinará a convenios de colaboración con las confrarías de pescadores.
Otros 1,5 millones de euros se dedicarán al refuerzo de los bancos marisqueros mediante la aportación de semilla de bivalvos, con el objetivo de contribuir a la recuperación de las poblaciones de marisco.
El tercer bloque contempla 2 millones de euros para proyectos de conservación y restauración de la biodiversidad.
Según la información difundida por el PPdeG, los convenios con las confrarías permitirán compensar económicamente a las personas mariscadoras que participen en las labores de recuperación. La remuneración puede alcanzar los 700 euros mensuales para quienes completen el máximo de días de trabajo previsto.
El problema de las mariscadoras tras los temporales
Las fuertes lluvias y las condiciones ambientales registradas durante los primeros meses del año provocaron alteraciones en las rías gallegas, con episodios de elevada mortalidad de bivalvos y una reducción de la actividad marisquera.
La propia Consellería do Mar ha señalado que el actual régimen de protección social no responde adecuadamente a situaciones de parada forzosa provocada por factores ambientales, y el Consello Galego de Pesca aprobó recientemente por unanimidad una propuesta técnica para establecer un sistema específico de protección social para las mariscadoras a pie en situaciones de cese de actividad.
La cuestión económica se ha convertido así en uno de los principales problemas para muchas familias vinculadas al marisqueo.
PPdeG y BNG mantienen el enfrentamiento político
El anuncio del plan ha provocado también un nuevo cruce de acusaciones entre los partidos gallegos.
El PPdeG sostiene que el Gobierno gallego está poniendo recursos sobre la mesa para recuperar los bancos marisqueros y critica al BNG por reclamar nuevas medidas ante las instituciones europeas.
Los populares califican de “hipocresía” la posición del BNG y cuestionan que el partido nacionalista reclame medidas en Europa mientras, según el PPdeG, sigue pendiente la aplicación de una exención de las cotizaciones a la Seguridad Social para los profesionales afectados por la imposibilidad de trabajar.
Estas afirmaciones forman parte de la valoración política realizada por el PPdeG en su comunicado del 20 de septiembre.
Por su parte, el BNG ha defendido públicamente que la situación del marisqueo requiere medidas urgentes a nivel gallego y europeo. La eurodiputada Ana Miranda llevó recientemente al Parlamento Europeo la situación del sector y reclamó, entre otras medidas, prioridad para el marisqueo en el reparto de fondos europeos y la creación de un seguro colectivo para cubrir pérdidas provocadas por temporales.
La protección social, otro frente abierto
La discusión sobre las cotizaciones de las mariscadoras llega además en un momento en el que las instituciones gallegas están estudiando nuevas fórmulas de protección social.
El Consello Galego de Pesca aprobó el pasado 17 de septiembre por unanimidad una propuesta técnica elaborada con participación de expertos de las universidades de Santiago y A Coruña para establecer un sistema específico de protección ante los ceses de actividad provocados por factores ambientales.
La propuesta pretende dar respuesta a situaciones en las que las mariscadoras no pueden desarrollar su actividad por circunstancias ajenas a su voluntad.
El marisqueo gallego afronta ahora el reto de recuperar los bancos
Más allá de la disputa política, el principal desafío para el sector pasa por recuperar los bancos marisqueros y garantizar ingresos para las familias afectadas.
Los 22,7 millones anunciados se concentran precisamente en esas dos necesidades: actuar sobre los arenales y facilitar apoyo económico durante las labores de recuperación.
La evolución de los bancos de bivalvos, las condiciones ambientales y las medidas de protección social marcarán los próximos meses para uno de los sectores tradicionales de la economía y del litoral gallego.
Las cifras clave del plan
- 22,7 millones de euros: presupuesto total del plan de choque.
- 19,2 millones: convenios con las confrarías.
- 1,5 millones: aportación de semilla de bivalvos.
- 2 millones: conservación y restauración de la biodiversidad.
- Hasta 700 euros: compensación mensual prevista para mariscadores que completen el máximo de días de trabajo contemplados.










