La nueva norma de los semáforos lleva más de un mes en vigor: ¿por qué siguen los coches en ámbar mientras los peatones cruzan en verde?
La normativa de la DGT establece desde el 1 de octubre que, como regla general, no pueden coincidir ambas señales en los pasos peatonales. Los ayuntamientos deben revisar sus instalaciones y justificar técnicamente cualquier excepción.
Hay una escena que muchos peatones siguen encontrándose en las calles de las ciudades españolas: el semáforo se pone en verde para cruzar, pero los coches que giran continúan teniendo una luz ámbar intermitente. Una situación que genera dudas y que puede provocar momentos de tensión entre conductores y viandantes.
Sin embargo, desde el pasado 1 de octubre de 2026 existe una nueva regulación estatal que cambia esta situación. La Dirección General de Tráfico (DGT) establece que, como norma general, la luz amarilla intermitente de los vehículos no puede coincidir con la luz verde fija de los peatones en los pasos regulados por semáforos.
La pregunta ahora es inevitable: si la norma ya está en vigor, ¿por qué siguen viéndose cruces con esta configuración?
Los ayuntamientos tienen que revisar los semáforos
La modificación está recogida en el Real Decreto 518/2026, de 24 de junio, que reforma el Reglamento General de Circulación para reforzar la protección de los usuarios vulnerables de las vías públicas.
La nueva regulación establece que, cuando los peatones tengan luz verde fija en un paso semaforizado, los vehículos no deben tener simultáneamente luz amarilla intermitente. Como norma general, esa señal deberá estar precedida por una luz roja fija.
Esto obliga a revisar la programación de los cruces afectados y adaptar las fases semafóricas a la nueva regulación.
La responsabilidad de gestionar buena parte de estos dispositivos en las calles urbanas corresponde a los ayuntamientos, que deben comprobar cómo funcionan sus instalaciones y qué modificaciones necesitan.
¿Por qué siguen funcionando algunos semáforos con luz ámbar?
La respuesta no es necesariamente que todos estén incumpliendo la normativa.
La propia DGT ha publicado la Instrucción MOV 2026/28, que contempla posibles excepciones a la regla general.
Para mantener la coincidencia de la luz ámbar intermitente de los vehículos con el verde fijo peatonal, el Ayuntamiento correspondiente debe elaborar un informe técnico que justifique los beneficios de esa configuración tanto para la circulación como para la seguridad vial.
Por tanto, no basta con mantener la programación antigua o alegar que el cruce siempre ha funcionado así. La excepción debe estar técnicamente justificada.
¿Qué está pasando en A Coruña, Vigo y Santiago?
La nueva regulación abre una cuestión que afecta directamente a los ciudadanos gallegos.
¿Han revisado A Coruña, Vigo y Santiago de Compostela todos sus cruces semaforizados? ¿Se han modificado las programaciones de los semáforos? ¿Existen intersecciones en las que se mantenga la luz ámbar para los coches mientras los peatones cruzan en verde?
Son preguntas que los ayuntamientos deberían poder responder con datos concretos.
También resulta relevante conocer cuántos semáforos han sido adaptados, cuántos están pendientes de modificación y si existen informes técnicos que justifiquen excepciones.
La cuestión no afecta únicamente a las grandes ciudades. También deben prestar atención a esta regulación los municipios más pequeños, donde determinados cruces pueden presentar el mismo problema.
Una norma pensada para evitar atropellos
El objetivo de la modificación es reducir los conflictos entre vehículos y peatones, especialmente en las intersecciones donde los coches realizan giros y atraviesan los pasos peatonales.
La luz ámbar intermitente obliga a los conductores a extremar la precaución y, cuando corresponda, ceder el paso. Sin embargo, la coincidencia con el verde peatonal puede generar situaciones de confusión y riesgo.
Los peatones mayores, los menores y las personas con movilidad reducida son algunos de los usuarios que necesitan una protección especial en estos cruces.
La reforma del Reglamento General de Circulación pretende precisamente avanzar hacia una movilidad urbana más segura.
¿Qué debe hacer un conductor si encuentra un semáforo en ámbar?
Mientras se revisan las instalaciones, los conductores deben respetar siempre las señales existentes y extremar la precaución.
La luz amarilla intermitente no concede prioridad absoluta ni autoriza a atravesar un paso peatonal sin comprobar que se puede hacer con seguridad.
Además, los peatones tienen prioridad en los pasos debidamente señalizados y los conductores deben detenerse cuando sea necesario para permitirles cruzar.
La nueva regulación pretende que esa protección sea todavía más clara mediante la separación de las fases semafóricas.
Los ciudadanos pueden pedir explicaciones a su Ayuntamiento
Cualquier vecino que observe un cruce en el que coincidan ambas señales puede solicitar información al Ayuntamiento correspondiente.
Entre las cuestiones que puede plantear figuran si ese semáforo ha sido revisado, si está adaptado al Real Decreto 518/2026 y, en caso de mantenerse la configuración anterior, si existe un informe técnico que justifique la excepción.
La normativa ya está en vigor. Ahora la cuestión es comprobar cómo se está aplicando en las calles y si los cruces semaforizados ofrecen las garantías de seguridad previstas.
Más de un mes después de la entrada en vigor de la nueva regulación, los conductores y peatones tienen derecho a saber si los semáforos de sus ciudades están adaptados y por qué algunos siguen funcionando de la misma manera que antes.










