Con las bajas temperaturas de este invierno y, por tanto, el incremento del consumo energético en los hogares, cada vez son más las familias que buscan fórmulas para reducir su factura sin renunciar al confort. Y no es casualidad. El encarecimiento de la energía en los últimos años, unido a una mayor sensibilidad hacia el ahorro y la sostenibilidad, ha impulsado que la eficiencia energética se consolide como una herramienta clave de ahorro para este año.
En este contexto, los expertos de HomeServe, empresa especializada en instalación, reparación y mantenimiento del hogar, nos proporcionan información sobre las medidas más efectivas para mejorar la eficiencia energética y garantizar el confort térmico a la vez que se reduce el consumo.
Tal y como indican, mantener la calefacción entre 19ºC y 21ºC sigue siendo una de las decisiones más determinantes para controlar el gasto energético. En este sentido explican que, a partir de esa franja, nosotros no percibimos un aumento significativo, pero sí lo hace la factura, pues cada grado adicional puede elevar el consumo hasta un 7%.
De igual manera, subrayan que realizar el mantenimiento anual de la caldera no solo mejora su rendimiento entre un 10% y un 15%, sino que también prolonga su vida útil y reduce el riesgo de averías en los meses de mayor uso. En el caso de las calderas antiguas, la sustitución por un modelo de condensación puede suponer un salto cualitativo, ya que este tipo de equipos aprovecha el calor del vapor de agua generado en la combustión, lo que permite reducir el consumo de gas hasta un 30% sin modificar los hábitos del hogar.
Destacan también que tecnologías eficientes como la aerotermia permiten reducir el consumo energético hasta en un 70% y mejorar la calificación energética de la vivienda. Este sistema, que extrae energía del aire exterior incluso en invierno, ofrece calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria con un rendimiento muy superior al de los sistemas tradicionales.
A su vez, los expertos apuntan que la instalación de termostatos inteligentes se ha convertido en una de las herramientas más eficaces para controlar el gasto. Estos dispositivos permiten programar horarios, adaptar la temperatura a los momentos de ocupación real de la vivienda y evitar consumos innecesarios cuando no hay nadie en casa. Según señalan, este tipo de regulación puede generar ahorros de entre un 5% y un 15%, especialmente en hogares donde la calefacción permanece encendida muchas horas.
En conjunto, la combinación de estas medidas puede reducir el consumo energético total del hogar entre un 40% y un 70%, según el nivel de intervención y el estado previo de la vivienda.
En línea con estas recomendaciones, añaden que algunas de estas mejoras pueden verse reforzadas por los incentivos actualmente disponibles, lo que facilita dar el paso hacia soluciones más eficientes. Las deducciones fiscales por eficiencia energética en el IRPF, prorrogadas hasta el 31 de diciembre de 2026, permiten desgravar entre un 20% y un 60% del coste de determinadas actuaciones en función de la mejora energética alcanzada. De igual manera, advierten que, para beneficiarse de estas deducciones, es imprescindible disponer de certificados energéticos emitidos por técnicos certificados antes y después de la obra, que acrediten la mejora obtenida.
HomeServe ayuda a cada cliente en este proceso de transformación a través de un servicio integral. “Somos facilitadores de la eficiencia energética en el hogar y buscamos maximizar la eficiencia de forma personalizada para el cliente, recomendándole lo que más se ajusta a sus necesidades. Nuestra misión es ayudar a que cada hogar encuentre su camino hacia una eficiencia accesible con soluciones que respeten su ritmo y presupuesto. Contamos con planes de financiación a medida que, unidos a la gestión de ayudas e incentivos por parte de nuestro equipo, permiten al cliente olvidarse de cualquier gestión y afrontar el pago de la rehabilitación energética de su vivienda de forma cómoda”, añaden.










