Las precipitaciones de los últimos días no han sido suficientes para recuperar los embalses que abastecen a varias ciudades gallegas. Eiras, en el área de Vigo, y As Forcadas, en Ferrolterra, mantienen una situación preocupante mientras Augas de Galicia sigue la evolución de la sequía en distintos puntos de la comunidad.
Las últimas lluvias han dado un respiro a Galicia, pero no han conseguido revertir el descenso de las reservas de agua en varios embalses. La situación preocupa especialmente en el entorno de Vigo y en Ferrolterra, donde los niveles de Eiras y As Forcadas reflejan las dificultades para recuperar el agua perdida después de meses con precipitaciones insuficientes.
El problema no afecta de la misma manera a todo el territorio gallego. La situación de cada sistema de abastecimiento depende de las reservas acumuladas, la evolución de las lluvias y la demanda de agua. Sin embargo, los datos conocidos durante la primera semana de octubre mantienen la atención sobre dos áreas urbanas importantes de Galicia.
El embalse de Eiras, por debajo de la mitad de su capacidad
El embalse de Eiras, una de las principales fuentes de abastecimiento de Vigo y su área metropolitana, se encuentra entre los puntos que más preocupan por la evolución de sus reservas.
Según los datos publicados el 6 de octubre, el embalse estaba al 47,52 % de su capacidad, por debajo del 54 % registrado en las mismas fechas de 2025 y del 77 % de hace dos años. Las lluvias recientes no habían sido suficientes para recuperar los niveles.
El alcalde de Vigo, Abel Caballero, alertó posteriormente de que Eiras atravesaba una situación especialmente delicada para esta época del año y reclamó medidas a la Xunta para prevenir posibles problemas de abastecimiento.
La situación ha reabierto el debate sobre la gestión de los recursos hídricos, las medidas de ahorro y las infraestructuras necesarias para garantizar el suministro a Vigo y los municipios de su entorno.
Por el momento, es importante distinguir entre la preocupación por las reservas y una eventual restricción del suministro: no debe darse por hecho que vaya a faltar agua en los hogares sin una decisión o comunicación oficial que lo confirme.
As Forcadas también pierde reservas y preocupa a Ferrolterra
La situación tampoco es tranquilizadora en Ferrol y su comarca. El embalse de As Forcadas se encontraba al 36,24 % de su capacidad, según los datos difundidos el 7 de octubre.
A comienzos de mes estaba al 38,23 %, lo que refleja una tendencia descendente en las primeras jornadas de octubre.
Las previsiones municipales apuntaban a que, si la situación meteorológica no cambiaba, las reservas podrían continuar bajando durante las siguientes semanas. El alcalde de Ferrol, José Manuel Rey Varela, había advertido de la posibilidad de que la comarca entrase en situación de alerta por sequía a finales de octubre si se cumplían esas estimaciones.
Se trata de una previsión condicionada a la evolución de las reservas y las precipitaciones, no de una declaración automática de alerta. La situación debe actualizarse con los datos oficiales más recientes antes de atribuir una fecha concreta a posibles medidas de emergencia.
¿Hay sequía en toda Galicia?
La respuesta exige matices. Augas de Galicia declaró en septiembre la situación de sequía prolongada en los sistemas Ulla-Tambre y Costa Norte, mientras mantenía medidas de alerta por escasez de agua en el sistema del río Lérez y en el del río Anllóns y la costa de A Coruña hasta el límite con Arteixo.
Además, la Administración hidráulica gallega activó la prealerta por escasez moderada en otros sistemas, entre ellos el río Verdugo, la ría de Vigo y la ría de Baiona; la costa de Pontevedra; el río Umia y parte de la ría de Arousa; y el río Mero, Arteixo y la ría de A Coruña.
Estas medidas reflejan que la falta de agua no se limita a un único embalse ni a una sola ciudad. Aun así, no toda Galicia se encuentra en la misma situación y los niveles de escasez pueden cambiar según las precipitaciones y los recursos disponibles.
¿Por qué las lluvias no recuperan inmediatamente los embalses?
Las precipitaciones pueden mejorar la situación de ríos, acuíferos y embalses, pero su efecto depende de la cantidad de agua caída, de su distribución territorial y de la capacidad del terreno para absorberla.
Tras un periodo seco prolongado, unas lluvias aisladas pueden resultar insuficientes para compensar el consumo y las pérdidas acumuladas. Para recuperar las reservas se necesitan precipitaciones suficientes y persistentes en las cuencas que alimentan cada presa.
Por eso, las lluvias de unos días no garantizan por sí solas que el abastecimiento quede asegurado durante el otoño y el invierno. La evolución de las reservas durante las próximas semanas será determinante.
Qué pueden hacer los ciudadanos para ahorrar agua
Mientras se mantiene el seguimiento de los recursos hídricos, las administraciones insisten en la importancia de un consumo responsable.
Entre las medidas que pueden ayudar están reducir el tiempo de ducha, evitar dejar correr el agua innecesariamente, reparar fugas domésticas y limitar el riego cuando no sea imprescindible.
También es importante evitar el desperdicio en la limpieza de espacios exteriores y utilizar agua reutilizada cuando resulte adecuado y esté permitido.
La evolución de los embalses de Eiras y As Forcadas, junto con la situación de los sistemas de abastecimiento de A Coruña, Pontevedra y otras zonas de Galicia, marcará la atención informativa durante las próximas semanas.
Las próximas lluvias serán importantes, pero también lo será comprobar si se traducen en una recuperación real de las reservas y si las administraciones adoptan nuevas medidas para garantizar el suministro.










