Ourense, conocida como la capital termal de Galicia, afronta el otoño con buena parte de sus instalaciones públicas fuera de servicio. A fecha de la información publicada el 10 de octubre, solo cinco de los quince vasos termales municipales estaban operativos: tres en A Chavasqueira y dos en la Burga de Canedo. El cierre de Muíño da Veiga y las limitaciones en otras zonas reabren el debate sobre el futuro del termalismo público.
¿Qué termas públicas de Ourense están abiertas?
La oferta termal gratuita de Ourense se encuentra reducida. Según la información publicada estos días, únicamente cinco de los quince vasos termales públicos estaban habilitados, una situación que limita las opciones tanto para los vecinos como para quienes visitan la ciudad.
Las instalaciones que permanecían operativas eran:
- A Chavasqueira: tres pozas públicas habilitadas, según el balance publicado durante el puente de octubre.
- Burga de Canedo: dos vasos abiertos para el baño.
La disponibilidad puede cambiar por las condiciones del río, los trabajos de mantenimiento y las decisiones municipales. Por ello, conviene comprobar el estado de las instalaciones antes de desplazarse.
Muíño da Veiga, cerrado desde el inicio de octubre
El cierre de las termas de Muíño da Veiga se ha convertido en uno de los principales focos de controversia. La instalación dejó de prestar servicio el 1 de octubre, después de finalizar el periodo previsto para la vigilancia, el control de acceso y el mantenimiento.
La decisión ha generado críticas entre usuarios y defensores del termalismo público, que cuestionan que las pozas hayan dejado de funcionar en una época en la que todavía pueden atraer a visitantes y bañistas.
La Asociación Amigos das Termas ha reclamado explicaciones y ha defendido que la apertura se prolongue mientras las condiciones del río lo permitan. El colectivo recuerda que en años anteriores el funcionamiento se extendió hasta mediados de noviembre.
Outariz y As Burgas, entre las instalaciones pendientes
El mapa termal de Ourense también presenta limitaciones en otros enclaves.
En la zona de Outariz, parte de las instalaciones públicas continúa sin ofrecer el servicio habitual, mientras que la piscina termal de As Burgas permanece cerrada desde hace años, a la espera de una solución para su recuperación y puesta en funcionamiento.
Es importante distinguir entre las pozas públicas y gratuitas y los establecimientos termales privados de la ciudad, que cuentan con sus propias condiciones de acceso, tarifas y horarios.
Las críticas al modelo de termalismo público
La reducción de la oferta ha reavivado el debate sobre la gestión de uno de los principales atractivos turísticos de Ourense. La ciudad cuenta con un patrimonio termal ligado al río Miño que atrae a residentes y visitantes durante buena parte del año.
Las críticas se centran en el número de pozas disponibles, los periodos de apertura, los horarios y los servicios asociados a las instalaciones. La asociación Amigos das Termas ha cuestionado la gestión municipal y ha pedido que se garantice un mayor aprovechamiento de estos espacios públicos.
Por su parte, cualquier cambio en el calendario de apertura debe tener en cuenta las condiciones de seguridad, mantenimiento y normativa sanitaria aplicable a las zonas de baño.
Qué deben saber los visitantes antes de ir a las termas
Quienes tengan previsto disfrutar de las aguas termales de Ourense deben comprobar previamente qué instalaciones están abiertas. No todas las pozas funcionan durante todo el año y la situación puede cambiar por las crecidas del Miño, las labores de limpieza o el calendario de los servicios de vigilancia.
La recomendación es consultar la información municipal más reciente antes de organizar la visita, especialmente si el objetivo es acceder a las zonas gratuitas al aire libre.
La situación deja una pregunta sobre la mesa: ¿cómo puede Ourense mantener su atractivo como capital termal si una parte importante de sus instalaciones públicas permanece cerrada o funciona de forma limitada?










