La reducción de carriles y los cambios en los semáforos complican la circulación en O Posío, especialmente durante las horas de entrada y salida de los colegios. Conductores y vecinos denuncian retenciones y cruces bloqueados en una de las zonas más transitadas de Ourense.
Circular por el entorno de O Posío se ha convertido en un problema para numerosos conductores de Ourense. Los cambios en la distribución de los carriles de las calles Progreso y Coruña están provocando largas retenciones que, según los vecinos, llegan hasta la antigua cárcel y dificultan los desplazamientos por esta zona de la ciudad.
La situación se complica especialmente durante las horas escolares, cuando coinciden los desplazamientos de las familias, el tráfico habitual y los vehículos que atraviesan este sector para acceder a otras partes de la capital ourensana.
Las quejas se centran tanto en la reducción del espacio destinado a la circulación como en el funcionamiento de los semáforos, que, según varios conductores, no permiten que todos los vehículos completen el recorrido durante una misma fase.
¿Por qué hay tantas retenciones en Progreso y la calle Coruña?
Uno de los principales cambios afecta a la calle Progreso, donde el tramo anterior al desvío hacia Marcelo Macías ha pasado de tres carriles a dos.
La calle Coruña también ha experimentado modificaciones. La distribución anterior, con tres carriles de subida y dos de bajada, ha dado paso a dos carriles de subida y uno de bajada, además de un carril bus.
Esta reorganización reduce el espacio disponible para el tráfico general y dificulta las incorporaciones en determinados puntos. Cuando el volumen de vehículos aumenta, las retenciones pueden extenderse a los cruces próximos y afectar a otras vías.
Las colas llegan hasta la antigua cárcel de Ourense
Los vecinos y trabajadores de la zona describen una situación especialmente complicada durante las horas de mayor circulación. Las colas de vehículos se prolongan por distintos tramos y, en ocasiones, los coches quedan detenidos sobre los pasos de peatones o bloqueando intersecciones.
Uno de los problemas señalados por los conductores es la dificultad para atravesar los cruces cuando coinciden vehículos procedentes de Progreso con los que intentan continuar hacia Marcelo Macías.
Las esperas también afectan a quienes necesitan atravesar O Posío para llegar al trabajo, llevar a los niños al colegio o desplazarse hacia otras zonas de Ourense.
Los cambios en los semáforos también influyen
A la nueva distribución de los carriles se suma la adaptación de los semáforos a las modificaciones de la regulación de tráfico.
La separación de determinados movimientos de vehículos y peatones puede aumentar los tiempos de espera en algunos cruces. El efecto depende de la programación semafórica, de la intensidad del tráfico y de la capacidad de cada intersección para absorber los vehículos que llegan.
Los conductores reclaman que se revise el funcionamiento de los cruces más conflictivos para evitar que las colas terminen bloqueando otras calles y dificultando el paso de quienes circulan por la zona.
¿Qué pueden hacer los conductores para evitar los atascos?
Mientras persistan las retenciones, conviene planificar los desplazamientos por el entorno de O Posío y evitar, cuando sea posible, las franjas de entrada y salida de los centros educativos.
Quienes no necesiten atravesar directamente las calles Progreso y Coruña pueden valorar recorridos alternativos en función de su destino, prestando atención a la señalización y a las indicaciones de la Policía Local.
La evolución del tráfico en los próximos días permitirá comprobar si la adaptación de los semáforos mejora la circulación o si será necesario introducir nuevos ajustes.
El principal reto para Ourense es compatibilizar la nueva organización viaria con la movilidad diaria de los vecinos y evitar que un cambio en los carriles termine generando retenciones que se extiendan por buena parte del entorno de O Posío.










