La Xunta, tal y como anunció hoy el presidente gallego, Alfonso Rueda, da un nuevo paso en la ejecución del plan extraordinario de 22,7 millones de euros para “colaborar en la regeneración y recuperación de los bancos marisqueros gallegos tras los temporales del invierno”.
Así, el Consello autorizó esta mañana la firma del “primer convenio de colaboración al amparo de este plan» que, en este caso, fue con la Confraría de Pescadores de Noia. Este acuerdo, dotado con “cerca de 1,6 millones de euros” y cofinanciado por el Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA), permitirá desarrollar tareas de restauración ambiental durante las anualidades 2026 y 2027.
El convenio recoge un Plan de “restauración de hábitats y zonas de producción marisquera” con un cronograma detallado para la implicación directa del sector en las tareas de recuperación. Además, permitirá remunerar las labores realizadas desde el cierre de los bancos en esta zona. El objetivo es actuar de manera integral sobre los hábitats de especies estratégicas como el berberecho y las diferentes variedades de almeja.
Este plan, cuyo ámbito de actuación se centra en el estuario del Tambre y en la ensenada de Esteiro, considera la participación progresiva de las profesionales. Rueda indicó que comenzarán 40 personas, el número se ampliará a 110 en mayo y “llegará hasta las 200 a partir de septiembre”. Unas profesionales que llevarán a cabo tareas esenciales como la retirada de algas verdes y conchas, o los aclareos y los traslados de especies comerciales, movilizando equipos de 40 personas durante varios días al mes. Así, el presidente explicó que podrán recibir “una remuneración de hasta 700 euros por entre 10 y 12 días al mes” de participación en estas tareas mientras los bancos estén cerrados.
Entre las acciones biológicas más destacadas se encuentra la siembra de almeja en el banco de Misela I, con una proyección de 8 millones de unidades en este año 2026 y 2 millones en 2027, labores que ejecutarán equipos específicos de 20 personas. Asimismo, el plan recoge el control exhaustivo de depredadores con una embarcación que prevé retirar unos 1.000 kilos semanales de estrellas de mar y cangrejos, además de garantizar la vigilancia diaria de los bancos con turnos de hasta 32 personas y la realización de muestreos para el control de la evolución de los arenales.
Con una vigencia que se extiende inicialmente hasta el 31 de diciembre de 2027, el acuerdo garantiza la continuidad de las labores de mantenimiento necesarias para hacer frente a los efectos de los temporales y a la baja salinidad. Con esta inversión, la Xunta no solo trabaja en la recuperación biológica de los arenales, sino que asegura una alternativa de actividad y de ingresos para el sector mientras los bancos recuperan sus niveles óptimos de producción.
Así, Rueda indicó que la parte más importante del plan extraordinario aprobado por la Xunta –19 M€– está destinada a “firmar convenios con las propias cofradías”, como es el caso de la de Noia, y que en las próximas semanas se irán firmando nuevos convenios con otras entidades. “Hasta el momento, hay 21 que ya han mostrado su interés en adherirse”, destacó.













