El deporte se ha convertido en mucho más que una herramienta para cuidar la forma física. Cada vez más españoles lo identifican como una vía para desconectar mentalmente, gestionar el estrés y mejorar su bienestar emocional. Sin embargo, esta mayor conciencia sobre la importancia del autocuidado convive con estilos de vida marcados por el cansancio, la hiperconexión y el sedentarismo.
Esta es una de las principales conclusiones del estudio «Radiografía del bienestar emocional y el deporte en España«, impulsado por Nara Seguros y presentado hoy junto a Javier Savín, Psicólogo General Sanitario y director Clínico y Desarrollo de Negocio en la Fundación Salud y Persona; Miguel Ángel Martínez Ribó, director Médico de Nara Seguros; y la tenista profesional Sara Sorribes.
El informe refleja cómo la relación de los españoles con el deporte está cambiando. Más del 74% considera que la actividad física debería ocupar un lugar fundamental en el cuidado de la salud, al mismo nivel que la alimentación o el descanso.
Además, el 86,5% asegura realizar algún tipo de actividad física y el 79% afirma recurrir al deporte para reducir el estrés y desconectar mentalmente. En esta misma línea, 7 de cada 10 reconoce sentirse peor cuando deja de moverse.
«Durante mucho tiempo el deporte estuvo asociado casi exclusivamente al rendimiento físico. Hoy vemos cómo empieza a entenderse también como una herramienta de prevención, equilibrio emocional y bienestar integral», ha explicado Miguel Ángel Martínez Ribó, director Médico de Nara Seguros.
Una sociedad cada vez más consciente, pero también más agotada
El estudio revela, sin embargo, una contradicción cada vez más presente en el estilo de vida actual. Aunque la mayoría de los españoles reconoce los beneficios de mantenerse activo, más del 60% admite llevar una vida sedentaria y 1 de cada 3 pasa más de siete horas sentado al día.
Las mujeres, los jóvenes y las personas con mayores niveles de estrés son quienes muestran más dificultades para mantener rutinas de autocuidado sostenidas en el tiempo. Esta percepción de sedentarismo es especialmente elevada en comunidades con ritmos urbanos más intensos, como Madrid, Cataluña o Comunidad Valenciana.
Entre los principales obstáculos para realizar más actividad física destacan la falta de tiempo, el cansancio acumulado y los trabajos sedentarios, factores que reflejan el impacto de jornadas cada vez más largas, la desconexión insuficiente y la presión diaria.
«La mayoría de las personas sabe que moverse le hace sentir mejor, pero vivimos en dinámicas que dificultan sostener hábitos saludables. La presión constante, la hiperconexión y el agotamiento mental también afectan directamente a nuestra capacidad de cuidarnos», ha señalado Javier Savín, Psicólogo General Sanitario y experto en Psicología del Trabajo y las Organizaciones.
De hecho, 1 de cada 4 personas asegura reducir o abandonar completamente el deporte precisamente durante las etapas de mayor estrés o desgaste emocional.
Sara Sorribes: «Parar también forma parte de cuidarse»
La presentación del estudio ha contado también con la participación de Sara Sorribes, tenista profesional, medallista olímpica y embajadora de Nara Seguros, quien ha compartido su experiencia personal sobre salud mental.
«A veces pensamos que seguir siempre es lo correcto, pero escuchar a la mente y al cuerpo también es importante. Parar también forma parte de cuidarse», ha explicado la deportista durante el encuentro.
Sorribes ha reflexionado además sobre cómo ha cambiado su relación con el deporte tras haber hecho una pausa para priorizar su bienestar: «El deporte siempre había sido mi refugio, pero hubo un momento en el que también necesité parar para volver a disfrutarlo».













