Esta mañana se confirmó la localización del cuerpo sin vida del bañista desaparecido el pasado domingo en el río Miño, en las inmediaciones del punto donde fue visto por última vez. La persona había sido observada nadando entre Seixas y la isla de Cavalos, en territorio portugués.
Las autoridades portuguesas se encargaron de coordinar el dispositivo de búsqueda, en el que participaron la Comandancia Naval del Miño y diversos servicios de emergencias gallegos. El Centro Integrado de Atención a las Emergencias tuvo constancia de lo ocurrido minutos después de las 15:00 horas del domingo, tras recibir el aviso a través del 112 de Portugal.
A partir de ese momento se informó a Salvamento Marítimo, al Servicio de Gardacostas de Galicia, a la Guardia Civil, a los Bomberos de O Porriño, al GES de A Guarda y a Protección Civil de O Rosal. Los medios españoles se desplegaron por tierra, mar y aire —con la intervención del helicóptero de rescate Pesca I—, mientras que la Comandancia Naval del Miño trabajó en comunicación permanente con la Capitanía del Puerto de Caminha, responsable de la coordinación de las labores de búsqueda.













