Un pinchazo, un fallo mecánico o un simple sobrecalentamiento pueden obligar a cualquier conductor a detenerse en el arcén durante un viaje. Aunque se trate de una maniobra habitual, hacerlo de forma incorrecta puede convertir una avería en una situación de grave riesgo para los ocupantes y para el resto de los usuarios de la vía.
La Dirección General de Tráfico (DGT) prevé 104 millones de desplazamientos de largo recorrido entre julio y agosto, un 3,7 % más que el verano pasado. Solo durante la primera Operación Salida, que tuvo lugar entre el 3 y el 5 de julio, se registraron cerca de 4,83 millones de desplazamientos por carretera, aumentando también las posibilidades de sufrir una incidencia durante el trayecto.
Desde Prima Seguros, insurtech especializada en seguros de automoción, recuerdan la importancia de saber cómo actuar si es necesario detenerse en el arcén por una avería y repasan los errores más comunes que conviene evitar.
1.Frenar bruscamente para llegar al arcén
Ante una avería, algunos conductores reaccionan de forma impulsiva y realizan maniobras bruscas para apartarse de la circulación. Lo recomendable es reducir la velocidad progresivamente, activar las luces de emergencia y dirigirse al arcén de manera controlada.
2. Detenerse en un lugar con poca visibilidad
Siempre que sea posible, conviene avanzar hasta una zona donde el vehículo pueda verse con suficiente antelación. Evitar curvas, cambios de rasante o arcenes especialmente estrechos reduce considerablemente el riesgo de accidente.
3. No hacer visible la avería
Una vez detenido el vehículo, es fundamental advertir al resto de conductores. Activar inmediatamente las luces de emergencia y utilizar correctamente los dispositivos de señalización permite que otros vehículos anticipen la presencia del coche averiado.
4. Salir del vehículo por el lado del tráfico
Uno de los errores más peligrosos consiste en abandonar el coche por la puerta más próxima a la circulación. Si es necesario salir del vehículo, debe hacerse siempre con chaleco reflectante y por el lado opuesto al tráfico.
5. Permanecer junto al vehículo
Muchas personas esperan la asistencia apoyada en el coche o revisando la avería. Sin embargo, permanecer en el arcén incrementa notablemente el riesgo de atropello. Siempre que las condiciones lo permitan, los ocupantes deben situarse detrás de la barrera de protección o en una zona alejada del tráfico.
6. Intentar solucionar la avería en plena carretera
Cambiar una rueda, abrir el capó o realizar cualquier reparación junto a una vía con circulación puede resultar muy peligroso. Salvo que la intervención pueda hacerse sin exponerse al tráfico, lo más recomendable es solicitar asistencia profesional y esperar en un lugar seguro.
Ante el incremento de desplazamientos durante el verano, Prima Seguros recuerda que una avería no siempre puede evitarse, pero sí es posible reducir sus consecuencias actuando correctamente desde el primer momento.
«Cuando un vehículo se detiene en el arcén, la prioridad deja de ser la avería y pasa a ser la seguridad de las personas. Señalizar correctamente, abandonar el vehículo con precaución y esperar en un lugar protegido son decisiones que pueden marcar la diferencia en apenas unos segundos», señalan desde Prima Seguros.













