El coche sigue siendo imprescindible para millones de españoles, pero mantenerlo pesa cada vez más en el presupuesto familiar. Un estudio de Amovens revela que el 40% de los propietarios considera que el vehículo supone una carga importante para su economía y que casi siete de cada diez conductores afrontan más de 200 euros de gasto mensual.
Tener coche ya no consiste únicamente en pagar el combustible. Seguro, mantenimiento, reparaciones, impuestos, neumáticos, aparcamiento y averías inesperadas convierten el vehículo en uno de los gastos recurrentes que más pueden tensionar el presupuesto de un hogar.
Y esa percepción está empezando a cambiar la relación de los españoles con sus coches.
Según el primer estudio de Amovens sobre hábitos de movilidad y uso del coche en España en 2026, el 40% de los propietarios considera que tener un vehículo supone una carga importante para su economía.
Además, el 68% de los conductores supera los 200 euros mensuales de gasto asociado al coche. Los gastos imprevistos son la principal preocupación para el 69,2% de los propietarios, por delante del coste mensual, señalado por el 43,2%.
La avería inesperada, el gran miedo de los conductores
El problema no está solamente en lo que cuesta mantener el coche cada mes.
Una avería, una reparación, unos neumáticos nuevos o cualquier intervención no prevista pueden alterar de forma importante las cuentas de una familia.
Por eso, los gastos imprevistos relacionados con el vehículo aparecen como la principal preocupación entre los propietarios encuestados.
El dato encaja con una realidad: el coche puede utilizarse todos los días, pero determinados costes aparecen de manera irregular y son mucho más difíciles de incorporar al presupuesto mensual.
Un coche puede pasar el 95% del tiempo aparcado
Otro de los datos que recoge el estudio ayuda a entender por qué están ganando interés nuevas fórmulas de movilidad.
Según Amovens, un vehículo permanece estacionado alrededor del 95% del tiempo.
Es decir, buena parte de los coches particulares pasan muchas más horas aparcados que circulando.
Y hay otro dato especialmente llamativo: aunque alrededor del 60% de los propietarios utiliza su coche a diario, otro 60% afirma que podría vivir sin vehículo durante una semana.
La conclusión que plantea el estudio es que existe una diferencia cada vez mayor entre tener un coche disponible y necesitar utilizarlo permanentemente.
Uno de cada dos propietarios se plantea alquilar su coche
En este contexto aparece una alternativa que hasta hace unos años resultaba mucho menos habitual: alquilar el propio vehículo cuando no se está utilizando.
El objetivo es aprovechar las horas o días en los que el coche permanece aparcado y obtener ingresos que permitan compensar parte de los gastos derivados de su propiedad.
Más de uno de cada tres propietarios busca precisamente fórmulas para cubrir parte de costes como el mantenimiento, el seguro o el aparcamiento.
El alquiler entre particulares se plantea así como una forma de sacar rendimiento a un vehículo que ya existe, en lugar de mantenerlo parado durante largos periodos.
La propiedad del coche pierde peso entre las nuevas generaciones de movilidad
El estudio también refleja un cambio en la forma de entender el automóvil.
Solo el 18,8% de los encuestados considera la propiedad como el modelo de movilidad de futuro, mientras que el 48,8% apuesta por combinar diferentes alternativas.
Entre quienes actualmente no tienen coche, el interés por comprar uno tampoco parece mayoritario: solo alrededor del 19% prevé adquirir un vehículo en el futuro.
El modelo que aparece es, por tanto, más flexible: transporte público para determinados desplazamientos, coche para otros, alquiler cuando sea necesario y diferentes fórmulas de movilidad compartida.
El coche sigue siendo importante, pero ya no necesariamente tiene que ser propiedad
El cambio no significa que los españoles hayan dejado de necesitar el automóvil.
De hecho, el coche continúa siendo una herramienta fundamental para desplazarse, especialmente para trabajar, viajar o realizar trayectos donde existen menos alternativas de transporte.
Lo que está cambiando es la relación entre propiedad y utilización.
El mismo estudio señala que el 94% de los propietarios relaciona actualmente el coche principalmente con la comodidad y la funcionalidad, mientras que solo el 6% lo vincula al estatus.
La pregunta para muchos conductores ya no es únicamente cuánto cuesta comprar un coche, sino cuánto cuesta mantenerlo durante todo el año y cuánto tiempo permanece realmente en uso.
Compartir coche también gana peso por motivos económicos y ambientales
La economía no es el único factor detrás de este cambio.
El estudio señala que el 20,4% de los propietarios considera el aprovechamiento de un coche poco utilizado como una motivación para compartirlo, mientras que el 22,4% menciona razones relacionadas con el medioambiente.
La sostenibilidad también ha ganado presencia en las decisiones de movilidad: otro análisis del mismo estudio sitúa en el 65% el porcentaje de españoles que concede una importancia alta al impacto ambiental a la hora de elegir cómo desplazarse.
¿Está cambiando la forma de tener coche en España?
Los datos apuntan a una transformación progresiva: el coche continúa siendo necesario para muchos hogares, pero cada vez se presta más atención al coste real de tenerlo parado la mayor parte del tiempo.
El alquiler entre particulares es una de las fórmulas que está creciendo dentro de ese cambio, junto con otras alternativas de movilidad.
Para el propietario, la cuestión es sencilla: si el coche pasa buena parte de la semana aparcado, ¿por qué no aprovechar ese tiempo para compensar parte de lo que cuesta mantenerlo?
Esa pregunta está empezando a cambiar los hábitos de movilidad en España.










