La Audiencia Provincial de Pontevedra condena a cuatro años y medio de cárcel a un acusado que asumió la propiedad de las sustancias estupefacientes halladas en una vivienda/galpón y en el vehículo que conducía. El tribunal absuelve al otro sospechoso, pues entiende que carece de pruebas concluyentes que acreditaran su conocimiento o participación en los hechos delictivos.
Las magistradas consideran que la tenencia de las drogas por parte del encausado era con ánimo de tráfico, dado el volumen y la variedad de las sustancias, y le imponen, además de la pena de prisión, una multa de 169.761 euros.
La sala reconoce la circunstancia agravante de reincidencia y la atenuante analógica de confesión, ya que colaboró con la justicia al asumir la propiedad de las drogas y exculpar al otro encausado.
En concreto, lo condena como autor de un delito contra la salud pública en su modalidad de tenencia preordenada al tráfico de sustancias que causan grave daño a la salud, en concurso de normas con otro de sustancias que no causan grave daño a la salud en cantidad de notoria importancia.













