En el Ayuntamiento de A Coruña vuelan las dagas. El grupo municipal del PSOE está más dividido que el ejército de Pancho Villa, cada uno hace la guerra por su cuenta. La mayoría coincide en que Lage Tuñas tiene secuestrado al partido y al consistorio. Hace y deshace a su antojo. El único, dicen, que le puede hacer frente es Gonzalo Castro, por lo que sabe y no cuenta. En la cabeza del Teniente Alcalde estaba deshacerse del edil de Cultura y Turismo excluyéndolo de las futuras listas Municipales.
Es más, se movió para intentar colocarlo en las listas a las Autonómicas pero le dijeron que nones. Su idea era quitárselo de encima pero sin llegar a cabrearlo. Te quito de aquí y te pongo allí y seguimos sin pisarnos la manguera, como buenos bomberos. Lage tiene un problema, ni contigo ni sin ti, Gonzalo, tienen mis males remedio. A ver qué decisión toma. Hagan sus apuestas.
Por lo demás, la salida a la palestra informativa de Juan Manuel Serrano, ex jefe de gabinete de Pedro Sánchez, ha puesto de los nervios al amigo Lage, al tiempo que generaba esperanza en sus opositores dentro del ejecutivo local. Todo dependerá de si la UCO acaba llamando a su puerta. Sus compañeros de corporación recuerdan que en la primera legislatura en el consistorio, el señor Lage Tuñas viajaba con frecuencia a Madrid para reunirse con Serrano. Presumía de su buena relación con la mano derecha de Sánchez por aquel entonces.
También recuerdan el intento del todopoderoso teniente alcalde de fichar a Isabel Pardo de Vera cuando cayó en desgracia a raíz del caso Cerdán. Quería colocarla como directora del Plan Municipal 2030-2050. Al final, no pudo ser, la exresponsable de ADIF tenía que centrar sus energías en salir del lío en el que aún hoy se encuentra y Lage le vio las orejas al lobo. Si te pasas el día pisando huevos, alguno puede cascar.













