El transporte metropolitano del área de A Coruña vuelve a estar en el centro del conflicto. Autobuses llenos, pasajeros que se quedan en las paradas, retrasos y falta de frecuencias han provocado una nueva reacción de los usuarios, que preparan una plataforma para reclamar mejoras en el servicio.
La situación afecta a vecinos de diferentes municipios del área metropolitana y llega después de semanas de quejas de ayuntamientos y usuarios. La Xunta reconoce que determinados servicios registran una elevada ocupación en las horas punta, pero mantiene que las concesionarias deben cumplir las condiciones de los contratos actuales.
El conflicto tiene ahora un nuevo elemento: la respuesta de los usuarios a la recomendación del conselleiro de Presidencia, Diego Calvo, de utilizar un autobús anterior o posterior cuando un servicio vaya lleno.
Los viajeros consideran que esa solución no resulta viable para muchas personas que dependen del autobús para llegar al trabajo, estudiar o acudir a una cita médica.
“Coger otro bus” no es una solución para muchos usuarios
La propuesta de utilizar otro horario ha provocado malestar entre los usuarios habituales.
El problema, explican, es que quien utiliza el transporte metropolitano para acudir a trabajar o a clase no siempre puede adelantar o retrasar su viaje.
La saturación se concentra especialmente en determinadas horas punta, cuando los vehículos llegan a algunas paradas prácticamente llenos.
El resultado es que algunos pasajeros tienen que esperar al siguiente servicio sin saber exactamente cuándo podrán acceder al autobús.
Nace una plataforma para reclamar mejoras
Los usuarios preparan ahora una plataforma de afectados por los problemas del transporte metropolitano.
La iniciativa pretende reunir las reclamaciones que se están produciendo en diferentes municipios y trasladarlas a la Administración autonómica.
Entre las principales demandas están:
- Más autobuses en las horas punta.
- Aumento de frecuencias.
- Mayor capacidad de los vehículos.
- Cumplimiento de los horarios.
- Información fiable sobre los tiempos de espera.
- Evitar que los pasajeros se queden en las paradas.
- Mejor conexión entre los municipios del área metropolitana y A Coruña.
La protesta deja así de ser exclusivamente municipal y pasa a articularse también desde los propios usuarios.
Los municipios afectados se multiplican
El problema no se limita a una única línea.
Durante las últimas semanas se han registrado reclamaciones en municipios como Oleiros, Sada, Arteixo, Cambre, Culleredo, Betanzos, Miño, Abegondo, Coirós, Oza-Cesuras y Paderne, entre otros.
Los problemas denunciados son similares: autobuses llenos, retrasos, frecuencias insuficientes y viajeros que no consiguen subir al vehículo.
En Miño, por ejemplo, cerca de un centenar de vecinos se concentraron recientemente para reclamar mejoras y ya se ha convocado una nueva movilización para el 9 de octubre.
Novo Mesoiro: otro ejemplo de un problema que se repite
La situación también se está reproduciendo dentro de A Coruña.
Los vecinos de Novo Mesoiro denuncian que la línea 21, la única que conecta directamente el barrio con la ciudad, se llena hasta los topes durante las primeras horas de la mañana.
Reclaman más frecuencias y conexiones directas con puntos esenciales como los hospitales y la universidad.
El caso de Novo Mesoiro muestra que el problema de la movilidad no se limita estrictamente al transporte interurbano: la presión sobre los autobuses afecta también a barrios periféricos de la propia ciudad.
La Xunta: 200 líneas y 60.000 plazas cada día
La Xunta defiende que el área metropolitana dispone de una amplia red de transporte.
Según los datos aportados por el conselleiro Diego Calvo, existen alrededor de 200 líneas interurbanas, que dan servicio a 17 municipios y ofrecen unas 60.000 plazas diarias.
La red transporta aproximadamente 120.000 viajeros a la semana.
La Administración autonómica asegura además que está realizando inspecciones para comprobar el cumplimiento de los contratos de las empresas concesionarias Monbus y Arriva.
Pero reconoce que hay sobrecarga en las horas punta
La Xunta admite que determinados servicios soportan una elevada demanda, especialmente coincidiendo con la vuelta a la actividad después del verano y el inicio del curso.
El problema es que buena parte de las modificaciones que reclaman los usuarios chocan con las condiciones de los contratos actualmente vigentes.
La Administración autonómica ha planteado estudiar cambios en determinadas rutas y nuevas conexiones, especialmente con campus universitarios, polígonos industriales y áreas comerciales.
El problema: vivir en el área metropolitana y trabajar en A Coruña
La situación afecta a una realidad cada vez más habitual.
Miles de personas viven en municipios del área metropolitana y trabajan o estudian en A Coruña.
Por eso, cuando falla el transporte público, las alternativas pasan en muchos casos por utilizar el vehículo privado, recurrir a un taxi o modificar los horarios de entrada y salida.
Los ayuntamientos han advertido de que los problemas de transporte pueden acabar aumentando el tráfico en los accesos a la ciudad si los vecinos dejan de confiar en el autobús.
¿Qué reclama ahora la plataforma de usuarios?
La principal demanda es que el sistema se adapte a la demanda real.
Los usuarios no cuestionan únicamente los horarios sobre el papel: quieren que haya plazas suficientes cuando el autobús llega a la parada.
Ese matiz es importante porque una frecuencia teórica no resuelve el problema si los vehículos llegan completos y los pasajeros tienen que esperar al siguiente.
La plataforma pretende precisamente reunir casos concretos de usuarios afectados para reclamar cambios en las líneas que presentan más problemas.
Las líneas y zonas donde más se repiten las quejas
Según las reclamaciones recopiladas durante las últimas semanas, dos corredores concentran buena parte de los problemas:
Oleiros–Sada–Betanzos–Miño, por un lado.
A Coruña–Arteixo–Carballo–Costa da Morte, por otro.
En ambos casos se han denunciado autobuses llenos y pasajeros que no pueden acceder al vehículo.
El problema del bus, resumido en cinco datos
200 líneas interurbanas operan en el área de A Coruña, según la Xunta.
17 municipios están incluidos en la red metropolitana citada por la Administración.
60.000 plazas diarias ofrece el sistema, según los datos de la Xunta.
120.000 viajeros semanales utilizan la red, según la misma fuente.
Varios municipios han reclamado públicamente más frecuencias y capacidad ante la saturación.
¿Cambiará el transporte metropolitano?
De momento, no existe una solución inmediata que resuelva todas las reclamaciones.
La Xunta sostiene que está vigilando los contratos y estudiando posibles ajustes de determinadas rutas. Los usuarios, mientras tanto, reclaman más capacidad y frecuencias y preparan una plataforma común.
La cuestión afecta especialmente a quienes no tienen coche o dependen diariamente del autobús para trabajar, estudiar o acudir a servicios básicos.
Y el conflicto puede aumentar si las próximas semanas mantienen los actuales niveles de demanda.
Porque el problema ya no es solo que un autobús llegue tarde: para muchos usuarios, el problema es que el autobús llega y directamente no pueden subir.










